En jaque la legalidad en la UABJO

*Frente a las elecciones a la rectoría, la declinación de Rolando del Puerto lo prohíbe la misma convocatoria

Oaxaca, Oaxaca, Lunes 11 de Mayo, 2026, (Fuente: Facebook: Noticiasheyoaxaca).- Lo que se presentó como un “gesto de unidad” para fortalecer a la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO) de cara al periodo 2026-2030, podría ser, en realidad, la primera gran grieta en la legalidad del proceso electoral.

La declinación de Rolando del Puerto Núñez en favor de Farid Acevedo López ha encendido las alarmas sobre el cumplimiento de la propia normativa universitaria.

A pesar del discurso de “fortalecimiento institucional” y “visión incluyente” esgrimido por Del Puerto, el proceso se enfrenta a una contradicción directa con las reglas del juego establecidas por la Comisión Electoral.

Según la convocatoria oficial, en su cláusula Séptima de las Prohibiciones, se establece claramente:

“Queda prohibido: La cesión de votos o declinación de candidaturas después de obtenido el registro de la candidatura”.

Esta restricción busca evitar las negociaciones de cúpula y los acuerdos políticos que tradicionalmente han empañado la vida democrática de la Máxima Casa de Estudios oaxaqueña.

Al anunciar su respaldo total a Acevedo López, Del Puerto no sólo abandona la contienda, sino que incurre en una práctica explícitamente vedada una vez que los candidatos han sido registrados formalmente.

Tras nueve años sin elecciones por voto universal, libre, directo y secreto, la comunidad universitaria esperaba un ejercicio de transparencia absoluta. Sin embargo, esta «alianza» de última hora —agradecida públicamente por Farid Acevedo como un proyecto colectivo— deja un sabor amargo en quienes exigen respeto irrestricto a la norma.

Si la normativa prohíbe la declinación, ¿qué validez jurídica tiene este movimiento ante la Comisión Electoral?

 Mientras los candidatos hablan de «fortalecer la autonomía», el desacato a las propias reglas de la convocatoria sugiere una gestión que podría priorizar los acuerdos políticos sobre el Estado de Derecho universitario.

El próximo miércoles, la comunidad estudiantil, docente y administrativa acudirá a las urnas.

No obstante, el proceso llega herido por la sombra de la irregularidad. Si la UABJO pretende realmente atender sus «retos estructurales», el primer paso debería ser la observancia de sus propias leyes.

De lo contrario, la elección del 13 de mayo corre el riesgo de nacer impugnada por el mismo vicio que se pretendía erradicar: la voluntad de unos pocos por encima del reglamento de todos.