Sacarán taxis foráneos y urvans del Centro Histórico

Oaxaca, Oaxaca, Miércoles 08 de Abril, 2026, (Fuente: Agencias y Froylán Méndez Ferrer / Agencia de noticias ANSIC).- La Secretaria de Movilidad en Oaxaca (SEMOVI), Yesenia Nolasco Ramírez, informó que, como parte del reordenamiento del transporte público en la Zona Metropolitana de Oaxaca, se ha propuesto reubicar los sitios de taxis foráneos y urvans de pasaje fuera del Centro Histórico de la capital de Oaxaca.

En conferencia de prensa, agregó que, actualmente la SEMOVI identificó 159 sitios de transporte entre taxis foráneos, taxis locales, de transporte de carga ligera, de pasaje y de carga de colectivo urbano, suburbano, de carga en general y de transporte federal, lo que genera una congestión vial, una menor velocidad y una circulación de hasta 7 Km por hora en la capital oaxaqueña, lo que hace que transitar en la ciudad y el centro histórico sea muy lento.

Para evitarlo, el transporte público foráneo ya no ingresaría a la ciudad, por lo que las propuestas de reubicación de las terminales son las siguientes:

-San Francisco Tutla, Santa Lucía del Camino

-Santa Rosa Panzacola, Oaxaca de Juárez

-Símbolos Patrios, Santa Cruz Xoxocotlán

Para poner un ejemplo, el transporte que viene de la Costa, de Miahuatlán, de la Sierra Sur, se quedaría hasta Símbolos Patrios.

La funcionaria comentó que se está trabajando para que el BinniBus entre a estas terminales o a un costado y la población pueda movilizarse al Centro Histórico y se tenga una mayor velocidad del traslado dentro de la ciudad de Oaxaca.

De este modo, la Secretaría de Movilidad de Oaxaca, encabezada por Yesenia Nolasco Ramírez, propone retirar taxis foráneos y urvans del Centro Histórico ante el colapso vial.

Existen 159 sitios de transporte, generando tráfico severo con circulación de apenas 7 kilómetros por hora.

Se plantea reubicar terminales en San Francisco Tutla, Santa Rosa Panzacola y Símbolos Patrios, evitando que el transporte foráneo ingrese al centro. El BinniBus sería la conexión hacia el primer cuadro.

Ciudadanos advierten que unidades fuera de ruta o sin control también están ligadas a hechos delictivos, elevando la preocupación por la seguridad.

Es una propuesta en proceso, no aplicada, y podría generar resistencia del gremio transportista.

El problema ya no es solo vial: es seguridad, orden y legalidad.

No hay aumento del pasaje, dice SEMOVI

Por otra parte, en medio de múltiples quejas por cobros elevados en el transporte público, la titular de la SEMOVI, Yesenia Nolasco Ramírez, dejó en claro que durante 2026 no se ha autorizado ningún aumento en las tarifas.

“En 2026 no se ha actualizado ninguna tarifa en Oaxaca, por lo tanto, no puede haber incrementos”, puntualizó la funcionaria.

Explicó que los ajustes aplicados en algunos municipios corresponden a procesos realizados en 2025, luego de varios años —e incluso décadas— sin regulación en distintas zonas del estado.

¿Cómo se fijan las tarifas?

La SEMOVI detalló que el proceso se basa en estudios técnicos que incluyen recorridos, encuestas y análisis operativos, los cuales se validan conforme a la Ley de Movilidad. Posteriormente, deben publicarse en el Periódico Oficial y mostrarse mediante tarjetones visibles dentro de las unidades.

Es decir, si la tarifa no está publicada ni visible, no es oficial.

Datos relevantes

Se detectó que en algunos municipios las tarifas no se actualizaban desde años como:

*2004

*2011

*2015

Por ejemplo: San Juan del Estado (del distrito de Etla), antes cobraban hasta 40 pesos, pero con la regulación oficial en este 2025, ahora cobran 35 pesos. Su última tarifa previa era de 25 pesos, desde 2014.

De ahí que existan recomendaciones para los usuarios, como remarcar que no hay aumento autorizado en 2026; además, cualquier tarifa debe estar visible dentro de la unidad; para los viajes especiales el máximo es de 4 pasajeros.

Finalmente, las autoridades exhortaron a la ciudadanía a denunciar cualquier cobro indebido y a mantenerse informados para evitar abusos en el servicio de transporte público.

Reordenamiento: transportistas del centro Histórico de Oaxaca exigen piso parejo

Por otra parte, en el Centro Histórico de Oaxaca se desarrolla un proceso que promete transformar la movilidad urbana pero que ha generado más preguntas que certezas entre quienes trasladan pasajeros de escasos recursos desde las regiones hacia la capital oaxaqueña.

El plan de reordenamiento de bases de sitios de taxis foráneos y transporte de pasajeros federal, conocidos como urvans, ha sido recibido con cautela por representantes de más de 40 líneas de pasajeros. No es un rechazo a la medida en sí misma, sino una exigencia de equidad en su aplicación. «Si es parejo el reordenamiento está bien, pero si nos quitan y dejan a los consentidos, tendremos que buscar vías de inconformarnos», expresaron en entrevista. La condición que plantean es tan elemental como políticamente delicada: que la regla aplique para todos por igual.

Los números que sustentan la necesidad del reordenamiento son difíciles de ignorar. La propuesta contempla reubicar sitios de taxis foráneos actualmente establecidos en el Centro Histórico hacia zonas de la periferia de la capital. En total, se estima que alrededor de 3,308 unidades de taxi foráneo convergen diariamente, sin contar los taxis locales, lo que convierte al centro de la ciudad en uno de los puntos de mayor saturación vehicular del estado.

El detonante inmediato de la inconformidad fue una notificación del municipio de Oaxaca de Juárez que otorga a las bases un plazo de 10 días naturales para adecuar sus establecimientos al giro autorizado. El documento advierte que el uso de inmuebles como base o encierro de transporte público sin autorización constituye una infracción administrativa, con posibles sanciones que van desde multas hasta clausura temporal o definitiva. Los transportistas reconocen que los oficios tienen fundamento legal, pero señalan que la información de fondo apunta a un objetivo más amplio: el reordenamiento integral del Centro Histórico como política de gobierno.

Hay una variable que el sector no pasa por alto. Con México como sede del «Mundial de Fútbol 2026», ciudades como Oaxaca figuran en el escaparate turístico internacional. El gobierno estatal ha anunciado una reestructuración del transporte público en la zona metropolitana que incluye la creación de 35 nuevas rutas con sistema de pago único, orientada a reducir tiempos de traslado y descongestionar el centro. Para los transportistas, sin embargo, estos planes lucen distantes frente a la urgencia de su situación inmediata. «Ahora que viene el mundial quieren arreglar las cosas. Si nosotros dejamos nuestros pasajes en el centro sin afectar a nadie, ¿por qué nos quieren quitar? Además, la gente va a pagar el doble para ir al centro», cuestionan.

La demanda del sector va más allá del transporte. Los representantes plantean que un reordenamiento genuino debería incluir a todos los actores que ocupan el espacio público: comercio ambulante, establecimientos en azoteas y giros diversos. «Si realmente los gobiernos buscan un reordenamiento, pues que incluyan a todos; desde los ambulantes, los giros, bares en azoteas y hasta nosotros le entramos. Pero si nada más es un pretexto, pues nos tendríamos que manifestar en nuestras regiones para que sea parejo. Total, los bloqueos están al orden del día», advierten.

El contexto nacional tampoco es ajeno a lo que ocurre en Oaxaca. Recientemente, la Asociación Nacional de Transportistas mantuvo movilizaciones activas en 20 estados del país como parte de una jornada nacional de protestas, lo que evidencia que la tensión entre el sector y las autoridades no es un fenómeno aislado, sino una realidad que atraviesa a México en su conjunto. En ese clima, la percepción de un trato desigual puede escalar con mayor rapidez de lo esperado.

Lo que está en juego no es únicamente el destino de cientos de bases de transporte, sino la confianza entre un sector económicamente vulnerable y las instituciones que deben garantizar certeza jurídica en cada proceso de cambio. La advertencia de los 10 días ya corre. La respuesta que las autoridades den, y sobre todo la transparencia con que la comuniquen, determinará si este reordenamiento se construye sobre acuerdos o sobre un gran conflicto.