Denuncian uso indebido de los recursos en los SSO

Oaxaca, Oaxaca, Miércoles 01 de Abril, 2026, (Fuente: Agencias).- Lo que comenzó como una serie de señalamientos por presunto inflado de contratos y cobros indebidos en el sector salud de Oaxaca, hoy apunta a convertirse en un caso más sofisticado de simulación administrativa dentro del gobierno estatal.

De acuerdo con denuncias internas, tras ser exhibidas diversas irregularidades en los servicios de seguridad de hospitales y centros de salud, operadores clave del sistema estarían intentando “borrar huellas” mediante una maniobra que, en los hechos, no representa ningún cambio real.

En el centro de esta operación son señalados el secretario de Salud, Efrén Emmanuel Jarquin, y el operador Gilberto Velasco, este último vinculado —según diversas versiones— a estructuras cercanas al ex secretario de Finanzas, Farid Acevedo. Las acusaciones apuntan a que ambos estarían impulsando un relevo simulado de la empresa encargada de la seguridad en unidades médicas.

La estrategia, según las denuncias, sería tan simple como cuestionable: cambiar el nombre o razón social de la empresa, pero mantener a los mismos operadores, contratos y control del negocio. Todo esto, en medio de antecedentes que incluyen presuntos cobros por “elementos fantasma” —personal inexistente que habría sido facturado— y contratos inflados.

A esto se suma un problema que ya impacta directamente a trabajadores: adeudos salariales acumulados a varios elementos de seguridad, quienes, pese a seguir laborando en hospitales, no han recibido pagos completos. “Nos deben meses y ahora quieren desaparecer la empresa para no pagar”, denunció uno de los afectados.

Especialistas advierten que este tipo de prácticas no sólo podrían constituir faltas administrativas graves, sino también posibles delitos relacionados con el uso indebido de recursos públicos y evasión de responsabilidades laborales.

Mientras tanto, el intento de “simulación empresarial” abre nuevas interrogantes sobre la transparencia en el manejo del sector salud en Oaxaca, particularmente en un contexto donde hospitales y centros de salud continúan enfrentando carencias básicas.

Hasta ahora, no existe una postura oficial contundente que aclare o desmienta estos señalamientos. Sin embargo, el patrón descrito por trabajadores y fuentes internas deja una duda central: ¿se trata de una reestructuración legítima o de una estrategia para encubrir irregularidades y mantener intacto un esquema de negocio bajo otro nombre?