Miles disfrutaron del 4º “Martes de Brujas” en Xoxo

*Pese a la lluvia, sólo en los “Martes de Brujas” el corazón xoxeño se enciende más hasta cuando las luces se apagan

Oaxaca, Oaxaca, Jueves 19 de Marzo, 2026, (Fuente: Comunicado).- Ni la llovizna logró apagar el ánimo festivo en el corazón de esta ciudad de Santa Cruz Xoxocotlán, cercana a la capital de Oaxaca.

Miles de personas llenaron el Parque Central, la noche de este cuarto “Martes de Brujas” que, como María Elena, llegaron con la ilusión de escuchar en vivo a uno de sus ídolos: Germán Montero, el reconocido cantante y ex-vocalista de La Arrolladora hasta hace unos años.

“No tuve la oportunidad de verlo la última vez que vino a Oaxaca y, cuando supe que estaría en los Martes de Brujas, sabía que no me lo podía perder”, contó emocionada al confesar que tenía la piel “chinita”.

Y es que desde las primeras filas se percibía el inconfundible olor de los tamales de chepil. Una familia los compartía con calma, mientras escuchaba la voz de Paola Hersan, “La Reina Oaxaqueña”, originaria de Santiago Matatlán, quien fue la primera en subir al escenario.

Su interpretación envolvió la plaza y conquistó al público, marcando el ambiente de la velada.

Cuando el Parque Central lucía lleno y el ánimo festivo se apoderaba del lugar, la Banda La Joya de Antequera tomó el escenario e hizo vibrar la plaza, convirtiendo el cielo nublado en el marco ideal para la celebración.

La noche avanzó y llegó el momento esperado: Germán Montero, el reconocido cantante de banda, famoso por su genialidad al fusionar la música tradicional con ritmos modernos, apareció en el escenario y el Parque Central estalló en aplausos.

Su voz llenó la plaza y, en cuestión de minutos, la multitud cantó, bailó y coreó sus canciones.

“Muchas gracias por su cariño”, expresó el intérprete sinaloense, ante un público eufórico que respondió con la alegría que sólo se vive en Xoxocotlán.

En esta noche nadie quiso irse todavía: hubo parejas que seguían bailando, familias que se apuraban con los últimos tamales y jóvenes que levantaban el celular para guardar el recuerdo de la noche.

Y es que, sólo en los “Martes de Brujas” el corazón xoxeño se enciende más hasta cuando las luces se apagan.