UABJO: La democracia del veto y el garrote

Oaxaca, Oaxaca, Viernes 13 de Marzo, 2026, (Fuente: Agencias).- La UABJO no se sacude el polvo de la ignominia. Lo que nos vendieron como una “entrega institucional” de Ciudad Universitaria es, en realidad, el acta de nacimiento de un pacto oscuro, operado con la finura de un mazo.

Bajo las órdenes de Cristian Eder Carreño López —quien se aferra a la Rectoría como náufrago a su tabla—, el abogado general, Adolfo Demetrio Gómez Hernández, acudió a recibir las llaves de una universidad que ya no le pertenece a los estudiantes, sino a los mercaderes del voto.

El trasfondo del “acuerdo” es de un cinismo absoluto.

Carreño promete validar una nueva elección en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, pero con una condición que despedaza cualquier rastro de autonomía: el veto directo a Fredy Sánchez García.

La razón del descarte no es académica, ni técnica, ni ética.

A Sánchez García lo condenan por “tibio”. En el tribunal de la Rectoría, su pecado capital fue no haber servido de ariete en la guerra contra la Secretaría de Gobierno de Jesús Romero López.

Aquí no se busca a un director que sepa de leyes, se busca a un sicario político que sepa morder la mano que le indiquen.

Es de una bajeza inaudita que el encargado de la Rectoría utilice la validación de un proceso electoral como moneda de cambio para cobrar venganzas personales.

Si Sánchez García no “ayudó a defender el movimiento”, se le anula.

Así, sin más. La Máxima Casa de Estudios reducida a una pandilla donde la lealtad al jefe vale más que el voto en las urnas.

La pregunta es obligada: ¿Desde cuándo la Rectoría tiene la facultad moral o legal de decidir quién puede o no participar en una elección, basándose en su desempeño como “defensor de movimientos” contra el gobierno del estado?

Cristian Carreño está jugando un juego peligroso.

Al dinamitar la elección de Derecho para cerrarle el paso a quien no le fue útil en sus pleitos de oficina con la SEGO, está enviando un mensaje claro: en la UABJO hay elecciones, pero el ganador ya está decidido en el despacho de la Rectoría.

La “prometedora” validación que ofrece Carreño es una trampa.

No están recuperando la universidad, están terminando de lotearla. La Facultad de Derecho, cuna de abogados, hoy es el escenario de una farsa donde la ley es lo que menos importa.

Desacuerdos, a través de cauces institucionales

Por su parte, la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO) dio a conocer un comunicado:

A la Comunidad Universitaria:

Esta Administración Central informa que, en relación al conflicto que atraviesa la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, conflicto que ha afectado la vida académica de Ciudad Universitaria, se ha mantenido un constante diálogo con las partes involucradas.

Derivado de este diálogo y para retomar la vida académica y administrativa de nuestra Universidad, se ha determinado que es el Rector quien asume la responsabilidad de los trámites administrativos y académicos, para poder regularizar todos los procesos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.

Esto, conlleva la responsabilidad de todas las partes involucradas en este conflicto, para conseguir una solución de fondo y permanente, que permita la estabilidad en dicha Facultad y que esto no siga afectando a otras Unidades Académicas.

Esta Rectoría, reitera que debe ser por los cauces institucionales, cómo se deben dirimir los desacuerdos internos de todas las Unidades Académicas.