El escándalo que estaría por estallar

*Tras la muerte y abandono de mujer canadiense en el hospital “Aurelio Valdivieso” por falta de medicamentos y de todo
*El Hospital Civil, por robarse todos los recursos financieros en Oaxaca, ahora parece un campo de concentración, las personas llegan vivos y salen muertos
Oaxaca, Oaxaca, Viernes 06 de Febrero, 2026, (Fuente: Armando CHÁVEZ/ Armando Noticias Agencia).- La vilipendiada Oaxaca hoy se ha vuelto el epicentro de todo lo malo que ocurre en México: la inseguridad cabalga como jinete del apocalipsis a “todo galope”, con un secretario de seguridad pública que tiene como único mérito colgarse “medallitas” como relicario y haciéndole competencia con el “Tío Gamboín”.
Ahora se suma el destrozado y saqueado sector salud, en donde, lo de las “renuncias” es sólo un argumento hueco, se trata de iniciar el proceso de darse a la fuga, ya que el desfalco es descomunal; mientras, las y los ciudadanos mueren por falta de medicamentos, equipo, pagos y todo tipo de insumos que han provocado que sean suspendidas las cirugías; los médicos y enfermeras viven a la “buena de Dios”, ya que no tienen nada para trabajar.
El escándalo en Oaxaca y que está por estallar no solamente será en Palacio Nacional con la Presidenta Claudia Sheinbaum, sino que trascenderá las fronteras hasta llegar a Canadá.
Y es que, la ciudadana Jo Anne de Gagne, de 68 años, murió sola y abandonada en el Hospital Civil “Dr. Aurelio Valdivieso”, ubicado en la capital de Oaxaca, ante la falta de insumos; su cuerpo estuvo abandonado en las instalaciones del Hospital Civil, que se han convertido en un “foco de infección” publica brutal y nadie hace nada, el dinero “ya se lo robaron”, denuncian.
Tal vez esta mujer de origen canadiense sí creyó que teníamos un sistema de salud mejor que Dinamarca, pero tarde vio la realidad que se vive en todo el sector salud de Oaxaca, pues encontró la muerte, como le está ocurriendo a muchas y muchos oaxaqueños que han vivido el calvario de un sistema de salud salvaje.
Hasta el viernes, de la manera inhumana, el cadáver de la canadiense Jo Anne de Gagne, de 68 años, estaba tirado y abandonado en los pestilentes pisos del Hospital Civil, que en tiempos ya idos fue orgullo de las y los oaxaqueños, y hoy en la Cuarta Transformación es una vergüenza que lastima a cualquier ser humano, ya que, por robarse todos los recursos financieros destinados para la salud, ahora parece un campo de concentración, “llegan vivos y salen muertos”, denuncian.
La historia de la canadiense Jo Anne de Gagne, que encontró la muerte en el Hospital Civil
Y es que, personal del Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso”, perteneciente al sistema IMSS Bienestar, mantuvieron bajo resguardo sanitario el cuerpo de una mujer de origen canadiense, fallecida desde el pasado 18 de enero, ante la omisión de respuesta efectiva por parte de las autoridades competentes.
La persona fallecida, identificada como Jo Anne de Gagne, de 68 años, ingresó al hospital en estado crítico y murió tras presentar choque séptico pulmonar, neumonía intrahospitalaria y neumopatía intersticial, según consta en el expediente clínico. Desde entonces, el cuerpo permanecía en resguardo en las instalaciones hospitalarias, en estricto cumplimiento de las disposiciones sanitarias, legales y éticas.
De acuerdo con información confirmada por personal médico y administrativo, no existe hasta el momento ningún familiar, representante legal o persona reclamante, ni se ha determinado con claridad su situación migratoria ni su condición jurídica definitiva.
Asimismo, se informó que existen pertenencias personales, incluyendo teléfonos móviles, tarjetas bancarias y algunos bienes, localizados tanto en el hospital como en el hostal donde residía la paciente, lo que refuerza la necesidad de una intervención institucional inmediata que permita definir el procedimiento legal correspondiente.
Personal del hospital, bajo condición de anonimato, señaló que la prolongada permanencia del cuerpo sin resolución administrativa ni consular constituye una situación de abandono institucional, que coloca a la unidad médica en una posición de carga humanitaria, legal y operativa que excede sus atribuciones sanitarias.
“No se trata solo de un trámite. Estamos hablando de dignidad humana, de respeto al cuerpo de una persona fallecida y de responsabilidad internacional. El hospital ha cumplido cabalmente con su obligación médica y legal, pero no puede sustituir la función de las autoridades migratorias, judiciales ni consulares”, expresaron.
El Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso” reiteró que no tiene competencia.
