Xoxo: Más de 40 mil visitantes en los Fieles Difuntos

Santa Cruz Xoxocotlán, Oaxaca, Lunes 03 de Noviembre, 2025 (Fuente: Comunicado).- El ayuntamiento de Xoxocotlán cerró con saldo blanco la tradicional Velada de los Fieles Difuntos, una de las celebraciones más esperadas del año y más representativas en el Estado de Oaxaca y el país, que atrajo a más de 40 mil visitantes y generó una derrama económica superior a los 10 millones de pesos.
Durante la noche del 31 de octubre, esta ciudad se convirtió en el corazón cultural de los oaxaqueños, donde la fe, la música y la tradición se fusionaron en los panteones San Sebastián Mártir, Mictlancíhuatl y Monte Albán.
La presidenta municipal Nancy Benítez Zárate informó que el éxito del operativo y el saldo blanco fueron resultado del trabajo coordinado entre las distintas áreas del Ayuntamiento.
“Gracias a la colaboración de la ciudadanía y de nuestras corporaciones, logramos un saldo blanco que refleja el compromiso de Xoxocotlán con la cultura y la seguridad.
Estas celebraciones generan ingresos para las familias que participan en la actividad turística y comercial”, afirmó la edil.
El operativo especial incluyó la participación de la Policía Municipal, Policía Vial y las brigadas de Protección Civil, que realizaron recorridos permanentes en los principales puntos de concentración, como el Parque Central, los accesos viales y los panteones locales.
La derrama económica se reflejó en el impulso a comerciantes locales, productores de flores, cocineras tradicionales, artesanos, músicos y prestadores de servicios turísticos, quienes reportaron un incremento significativo en sus ventas.
Un histórico ritual en Monte Albán, reafirma la identidad xoxeña
Por otra parte, en la cima de la montaña sagrada, donde alguna vez resonaron los cantos y tambores del pueblo zapoteca, Monte Albán volvió a respirar su antiguo esplendor.
Por primera vez, Santa Cruz Xoxocotlán realizó el “Ritual de ofrenda a los ancestros de Monte Albán”, en la zona arqueológica -declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO-, en un acontecimiento único de profundo significado cultural y espiritual para este municipio, en el marco de la fiesta de los Fieles Difuntos.
El acto, encabezado por la presidenta municipal Nancy Benítez Zárate, busca reconectar a la comunidad con sus raíces milenarias, evocando una tradición que se remonta a más de dos mil años de historia.
Acompañada por integrantes del Cabildo municipal; del secretario de las Culturas y Artes de Oaxaca, Flavio Sosa Villavicencio; del subdirector del INAH, David Andrade Olvera; y del presidente municipal de San Pedro Ixtlahuaca, Roberto Pérez Delgado, la edil ofreció la primera ofrenda a los ancestros zapotecos, reavivando la memoria de quienes dieron origen a la identidad xoxeña.
“Nos encontramos ante un hecho histórico para el pueblo de Xoxocotlán y pueblos vecinos, donde retornamos a nuestra montaña sagrada para realizar una ofrenda a nuestros ancestros zapotecos-mixtecos, haciendo honor al legado que nos dejaron en la celebración de los Fieles Difuntos”, destacó la edil xoxeña.
El ritual inició con un ofrecimiento a la madre tierra, seguido de la danza “Benne Gulaaza”, interpretada por la Delegación Cultural Municipal de Santa Cruz Xoxocotlán, dirigida por la maestra Alma Susana Hernández Narváez, acompañada del poema “Viajeros de la eternidad”, escrito por el maestro Renne Veremundo, que honró el vínculo entre la vida, la muerte y la continuidad del espíritu zapoteca.
Flores, frutas, copal, música prehispánica y comida ritual conformaron una ofrenda colectiva donde esta comunidad zapoteca reencontró su pasado histórico y su identidad viva dentro de las actividades de los Fieles Difuntos, organizadas por el ayuntamiento de Santa Cruz Xoxocotlán.
Xoxocotlán vive su tradición: color, arte y memoria en la Fiesta de los Fieles Difuntos
Y es que, entre risas, música y el brillo de los disfraces, las calles de Santa Cruz Xoxocotlán se llenaron de vida el 1 de noviembre con la esperada comparsa infantil, una de las manifestaciones más entrañables y alegres de la Fiesta de los Fieles Difuntos 2025.
A las cuatro de la tarde, el parque central se transformó en un escenario de tradición y alegría. Decenas de niñas y niños iniciaron su recorrido junto al vibrante sonido de la banda de viento, llenando de movimiento y color las principales calles del municipio.
Flanqueados por la presidenta municipal y autoridades locales, los pequeños desfilaron caracterizados de calaveras, monjes, diablitos, catrines y ánimas, figuras que danzan entre la vida y la muerte en una celebración que une lo sagrado con lo festivo.
Las comparsas, esas voces alegres con las que el pueblo honra a sus seres queridos, encuentran en su versión infantil una herencia que se renueva año con año.
En los rostros pintados de los niños, en sus risas y movimientos, late la fuerza de una tradición que ha trascendido generaciones y que sigue dando identidad a Xoxocotlán.
Macario: símbolo de vida y muerte presente en Xoxocotlán
Más tarde, el místico Panteón Mictlancíhuatl se convirtió en escenario de una profunda reflexión con la puesta en escena de Macario, inspirada en la obra de Bruno Traven, un clásico que retrata la eterna dualidad entre la existencia, la esperanza y la dignidad humana.
Con la presencia de la presidenta municipal Nancy Benítez Zárate e integrantes del Cabildo, la representación cobró un significado especial en el marco de la Fiesta de los Fieles Difuntos Xoxocotlán 2025, donde el arte se erige como un puente entre el recuerdo y la vida.
La interpretación, a cargo de talentosos artistas locales, entrelazó la esencia literaria de Traven con el simbolismo de las festividades oaxaqueñas, mostrando cómo el personaje de Macario —símbolo del pueblo que sueña, teme y resiste— se convierte en espejo de quienes buscan dignidad y consuelo frente a la pobreza y la muerte inevitable.
“A través de Macario, reafirmamos que el arte tiene el poder de conectar la vida con la memoria. Agradezco profundamente a quienes hicieron posible esta puesta en escena, porque con su talento mantienen viva la esencia de nuestras tradiciones y el espíritu de Xoxocotlán”, expresó la edil.
Entre luces, flores y murmullos del panteón, Macario dejó una reflexión profunda: la muerte no es final, sino parte del ciclo que da sentido a la vida.
