La falsa revocación

*Salomón Jara, acorralado por la corrupción, nepotismo y violencia

*El gobernador tiene miedo, sabe que el descontento popular lo podría enviar de regreso a su natal Betaza

Oaxaca, Oaxaca, Lunes 01 de Septiembre, 2025 (Fuente: Froylán Méndez Ferrer, Mariana Estrada / tiempodigital.mx y La Política On Line).- En un Oaxaca devorado por la pobreza extrema, el tercer estado más pobre del país, y la violencia cotidiana, con ejecuciones diarias y bloqueos constantes, el gobernador, el gobernador Salomón Jara Cruz ha anunciado una revocación de mandato que no es más que una farsa diseñada para blindar su tambaleante poder. Este acto, presentado como un gesto de congruencia con la Cuarta Transformación, huele a desesperación ante las graves acusaciones de corrupción, nepotismo y nexos con el crimen organizado que lo acorralan. Lejos de ser un ejercicio democrático genuino, esta maniobra busca legitimar un régimen que ha convertido la «Primavera Oaxaqueña» en un invierno de despojo y miedo, donde las ejecuciones diarias y los bloqueos constantes son el pan de cada día.

La revocación, programada para iniciar en noviembre de 2025, requiere al menos 300 mil firmas para activarse, un umbral que, en un estado con dispersión geográfica extrema y altos índices de marginación, se convierte en un muro infranqueable. Jara, al impulsar una reforma constitucional a modo en un Congreso dominado por Morena, ha elevado estos requisitos para hacer imposible cualquier escrutinio real. Esto no es democracia participativa, sino una burla que diluye la voz del pueblo, harto de carreteras en ruinas, hospitales sin medicinas y una opacidad que beneficia solo a los cercanos al poder.

Críticos acertadamente señalan que esta iniciativa evoca la consulta federal de AMLO en 2022: baja participación, autoelogio y ninguna rendición de cuentas verdadera. En Oaxaca, un bastión indígena con tradiciones de usos y costumbres, la revocación plantea desafíos únicos, pero en lugar de empoderar a comunidades marginadas, se perfila como un ritual simbólico que legitima el centralismo autoritario. ¿Por qué un gobernador que se jacta de cumplir su palabra necesita tales candados? Porque sabe que el descontento popular lo enviaría de regreso a su natal Betaza sin miramientos.

Las sombras de corrupción sobre Jara son profundas y persistentes desde su toma de posesión en 2022. Denuncias por «moches», desvío de recursos y tráfico de influencias en secretarías clave como Finanzas y Desarrollo Rural han marcado su administración. El Instituto Estatal de Educación Pública (IEEPO) se ha convertido en un pozo de podredumbre, con fondos destinados a «comprar conciencias» en vez de equipar escuelas, revelando una corrupción endémica que socava el futuro de generaciones enteras.

El nepotismo en el régimen de Jara es escandaloso y sin precedentes. Su hija Shunaxhi Nabaany a ocupado cargos en la administración federal, mientras sobrinos y parientes copan puestos clave en Morena y la administración estatal. La Guelaguetza 2025, con un despilfarro de 162 millones de pesos contra solo 57 millones recaudados, ejemplifica este festín de nepotismo y desvíos, cuestionando la transparencia en un evento cultural icónico que debería celebrar la identidad oaxaqueña, no enriquecer a unos pocos.

Peor aún, las acusaciones de nexos con el crimen organizado son alarmantes y extensas. Mantas en Puebla y denuncias de exsenadores como Benjamín Robles lo vinculan directamente con actividades ilícitas, desestimadas por Jara como «guerra sucia». En un estado con 697 desapariciones forzadas en 2024 y 69 homicidios solo en enero de 2025, la inacción del gobierno alimenta sospechas de colusión, permitiendo que mafias infiltren la política local e impongan ediles y diputados.

La violencia de género y las violaciones a derechos humanos completan el panorama terrorífico: colaboradores de Jara acusados de acoso sexual, espionaje a opositores y persecución a periodistas. La CIDH exige explicaciones por casos como el de Magda Liliana Altamirano, quien huyó por amenazas. Amnistía Internacional alerta sobre la negligencia en desapariciones indígenas y feminicidios, exponiendo cómo Jara protege a sus cómplices mientras predica transformación.

Internacionalmente, el caso Adidas en agosto de 2025, donde el gobierno denunció plagio de diseños indígenas, parece una victoria cultural respaldada por López Obrador y Sheinbaum. Medios como The New York Times y CNN destacaron la defensa del patrimonio inmaterial, con disculpas de la marca y retiro del producto. Sin embargo, esta «resistencia» es cínica: mientras Jara clama que «la cultura no se vende, se respeta», ignora la violencia interna que azota a las comunidades indígenas, revelando una hipocresía que usa la apropiación cultural como distracción.

A nivel nacional, el patrón de Jara resuena con escándalos en gobiernos morenistas como Sinaloa o Guerrero, donde la colusión con el narco erosiona la credibilidad de la 4T. Como fundador de Morena en Oaxaca, Jara encarna la tensión entre promesas indígenas de transformación y la perpetuación de vicios del viejo régimen, desviando millones que podrían aliviar la pobreza multidimensional en vez de construir hospitales.

Esta revocación podría ser un hito democrático, pero ante las acusaciones acumuladas, se perfila como una estrategia defensiva que convierte el proceso en un plebiscito de lealtad partidista. Oaxaca, tierra de Juárez y pensadores profundos, merece justicia real. Transparencia absoluta, investigaciones independientes y umbrales accesibles. De lo contrario, el legado de Salomón Jara será uno de terror, despojo y fracaso de la 4T, donde el pueblo pone, pero raramente quita. ¿Es hora de que quiten a este gobernador acorralado, antes de que el daño sea irreversible?

Revocación de mandato en Oaxaca divide: Jara se dice listo, opositores denuncian farsa millonaria y engaño

De este modo, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, anunció su disposición a someterse al proceso de revocación o ratificación de mandato tras cumplir tres años en el cargo. En un video difundido en redes sociales, reafirmó su compromiso con la democracia participativa, siguiendo el ejemplo de AMLO.

Jara destacó que, desde su campaña, prometió someterse a este ejercicio al cumplir tres años de gestión. “Soy un oaxaqueño que lleva en el alma una máxima: con el pueblo todo, sin el pueblo nada”, afirmó, subrayando su convicción de cumplir con esta promesa para fortalecer la rendición de cuentas.

El procedimiento está regulado por el Decreto 782, aprobado en enero de 2023. Requiere al menos el 10 % de firmas de la lista nominal de electores, unas 314 mil 459, recolectadas en un mínimo de municipios. Si la participación alcanza el 40 %, el resultado será vinculante.

El proceso lo ha programado para noviembre de 2025, con un periodo de recolección de firmas del 1 al 30 de ese mes. Este ejercicio coincidirá con los tres años de Jara en el gobierno, marcando un hito en la democracia participativa de Oaxaca.

El Partido del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano (MC) impulsan reformas para reducir el umbral de firmas al 3 %, equivalente a unas 94 mil 338 firmas. Esta iniciativa busca facilitar el proceso, hacerlo más accesible y reducir los costos asociados al ejercicio de revocación.

Un comité civil ha calificado el ejercicio como una “farsa” costosa, estimando un gasto de 185 millones de pesos. Denuncian posibles intereses del gobernador y sus allegados, exigiendo mayor transparencia y rendición de cuentas para garantizar la legitimidad del proceso.

El gobierno estatal defiende la revocación como un ejercicio legítimo, promovido desde la campaña de Jara. Lo considera un precedente local que podría ser modelo para México, consolidando la rendición de cuentas y fortaleciendo la participación ciudadana en la toma de decisiones.

La revocación de mandato va y es decisión de Estado y personal: Jara

Por su parte, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, se convirtió en la única autoridad de una entidad federal de todo el país en seguir el ejemplo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador al promover un proceso de revocación de mandato, para que las y los oaxaqueños decidan si lo ratifica o no en el cargo.

Este viernes, el gobernador morenista recordó que este ejercicio democrático lo puso en práctico, por primera vez, López Obrador para empoderar al pueblo mexicano. “Soy amigo y compañero de lucha de Andrés Manuel desde hace más de 30 años. Creo en su ejemplo y pienso que seguir sus pasos en este ejercicio democrático es la mejor manera de fortalecer la transformación de México y de Oaxaca”, expresó.

Según explicó, al cumplir tres años al frente de Oaxaca, confirmó que seguirá los pasos del expresidente e impulsará una elección libre, universal y directa en la cual la ciudadanía decidirá si él continúa gobernando la entidad hasta el fin de su mandato, previsto para 2028.

Con este proceso, el mandatario estatal cumple una promesa que hizo en campaña. «Al pueblo de Oaxaca quiero dejarle claro que nuestro movimiento es el impulsor de este ejercicio, que somos nosotros quienes promovemos el empoderamiento del pueblo», agregó.

Además, pidió a la sociedad no dejarse engañar por quienes se han apropiado de esta iniciativa. “¡Es mentira! yo soy quien, desde la campaña, prometí que impulsaría este ejercicio y estoy cumpliendo con mi palabra. Lo hago por convicción y congruencia con nuestro movimiento de lucha. Yo vengo de abajo y estoy convencido que el pueblo es sabio y debe decidir su destino”, agregó.

En este contexto, el gobernante de Oaxaca dio la bienvenida al debate que, en los próximos meses, se abrirá sobre este proceso, con la convicción de que “con el pueblo todo, sin el pueblo nada”.

Mientras tanto, se comprometió a continuar sentando las bases de la transformación profunda del estado, como lo ha hecho desde diciembre de 2022 y a seguir trabajando como nunca se hizo para que florezca la primavera y Oaxaca tenga el bienestar, la justicia y el desarrollo que el pueblo se merece.