Engranaje de corrupción institucionalizado

*Becaria de programas sociales recibe contrato millonario de obra pública por parte del IOCIED, bajo una red de empresas fantasma
Oaxaca, Oaxaca, Martes 08 de Julio, 2025 (Fuente: Sayda Morales Bustamante / X: @InquisidorOax).- En el engranaje de corrupción institucionalizado que opera bajo la fachada de “progreso educativo” en Oaxaca, XAIT Construcciones S. A. de C. V. se ha convertido en una de las principales consentidas del gobierno estatal. Con al menos $18, 426,165.02 adjudicados por el IOCIED (Instituto Oaxaqueño Constructor de Infraestructura Educativa), bajo el mando de Emmanuel Alejandro López Jarquín, esta empresa fachada personifica el desvío de recursos públicos en nombre del bienestar.
Los contratos que vinculan a XAIT con IOCIFED son:
*IOCIFED-AD-LOP-R33-FISM-033-2024 por $9,929,761.46
*IOCIFED-AD-LOP-R33-FISM-027-2024 por $8,496,403.56
Ambos asignados por adjudicación directa, sin procesos públicos de licitación.
Pero el escándalo no termina en las cifras: la administradora única de XAIT figura en registros oficiales como beneficiaria de programas sociales federales como Becas Benito Juárez y Leche Liconsa. ¿Cómo una persona en situación de vulnerabilidad, según el propio gobierno federal, encabeza una empresa que ha recibido más de $31 millones de pesos del erario en menos de dos años?
La simulación no termina ahí. XAIT Construcciones tiene como domicilio fiscal la dirección Vicente Guerrero 300, Ex Hacienda Candiani, un inmueble que comparte con al menos nueve empresas más, todas también contratistas del gobierno estatal. Un domicilio que opera como “plataforma de papel” para empresas fachada usadas para justificar compras y obras presuntamente inexistentes.
Esta práctica es una vieja conocida del ecosistema de corrupción en Oaxaca: se crean múltiples razones sociales con diferentes nombres, pero en el mismo domicilio, y se adjudican contratos a discreción desde dependencias como IOCIED, Vivienda Bienestar (VIBIEN) y CECYTEO, donde la transparencia se convirtió en obstáculo.
VIBIEN, a cargo de Enrique Misael Feria Rodríguez, también ha entregado más de $13 millones de pesos a XAIT Construcciones en contratos de pisos firmes, techos y biodigestores, todos asignados de forma directa, sin competencia, ni evaluación técnica real.
La fachada empresarial tiene un rostro: una ciudadana beneficiaria de leche subsidiada y becas escolares, utilizada —o prestada— como administradora legal. Esto solo puede tener dos explicaciones: uso fraudulento de identidad o simulación de vulnerabilidad para encubrir corrupción.
Mientras miles de niñas y niños en Oaxaca siguen estudiando bajo techos de lámina, con pisos de tierra y sin servicios sanitarios dignos, IOCIED justifica transferencias millonarias a empresas fantasmas como XAIT. La “transformación” tan proclamada por la administración estatal parece construirse sobre una arquitectura de papel, cimentada en el tráfico de influencias, el nepotismo y la impunidad sistemática.
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la Fiscalía Anticorrupción del Estado no pueden seguir omitiendo este patrón: nombres prestados, domicilios clonados, contratos amañados y millones de pesos volando desde las cuentas públicas hacia un sistema que se alimenta de la pobreza que dice combatir. Porque aquí, la corrupción no es un desliz: es el modelo operativo.
Una empresa para todo: XAIT Construcciones y su multimillonaria red de contratos en Oaxaca
Y es que, el combate a la corrupción se desvanece tras el velo de una empresa: XAIT Construcciones S. A. de C. V., una supuesta constructora que ha amasado más de 31 millones de pesos en contratos públicos en menos de dos años. A simple vista podría parecer una firma destacada del sector infraestructura; pero un análisis profundo revela una historia de posibles irregularidades, amiguismo y estructuras propias del clientelismo político disfrazado de obra pública.
La empresa XAIT Construcciones ha sido beneficiaria directa de contratos tanto del Instituto Oaxaqueño Constructor de Infraestructura Física Educativa (IOCIFED), como del organismo Vivienda Bienestar (VIBIEN). Entre ambas dependencias suman contratos por un total de $31,874,680.97 pesos, según documentos oficiales:
*IOCIFED le ha entregado $18,426,166.02 a través de contratos, todos asignados mediante procedimientos de adjudicación directa
*VIBIEN, por su parte, le ha adjudicado $13,448,514.95 también mediante licitaciones simplificadas o directas, destinadas a pisos firmes, techos y sanitarios biodigestores
Lo que salta a la vista no es sólo el volumen de recursos asignados, sino el patrón: la repetición sistemática de adjudicaciones sin competencia real, dirigidas a una empresa que presenta indicios de ser una fachada.
XAIT Construcciones tiene como administradora única a una persona registrada como beneficiaria activa de los programas sociales “Becas Benito Juárez” y “Leche Liconsa”. Es decir, se trata —al menos en papel— de alguien en condiciones de rezago social, lo cual no encaja con la figura legal de una persona responsable de una empresa que ha recibido más de 30 millones de pesos del erario.
El domicilio fiscal de XAIT se encuentra en calle Vicente Guerrero 300, Ex Hacienda Candiani, una dirección que comparte con al menos 9 empresas más, todas proveedoras gubernamentales. El patrón es claro: múltiples empresas registradas en el mismo punto, administradas por personas sin historial empresarial real, pero con una capacidad sorprendente para acceder a contratos públicos.
¿Cómo es que IOCIFED, encabezado por Emmanuel Alejandro López Jarquín, y VIBIEN, bajo la dirección de Enrique Misael Feria Rodríguez, han entregado sistemáticamente contratos a una empresa con estas características?
¿Qué filtros de control fiscal, de perfil empresarial y de experiencia en obra pública está aplicando el Gobierno de Oaxaca? ¿Por qué no se ha detectado que muchas de estas empresas comparten domicilio y características que las asemejan a las llamadas “empresas fantasmas”?
La sospecha crece si se considera que otras de estas empresas comparten, incluso, representantes legales o socios con antecedentes como beneficiarios de programas sociales, lo que sugiere una posible red de prestanombres usada para desviar recursos a través de supuestas obras.
Lo de XAIT no es un caso aislado, sino un ejemplo de lo que parece ser una estructura organizada para capturar recursos públicos a través de simulación. Los beneficiarios no son los pueblos ni las comunidades que necesitan pisos, techos o aulas dignas. Son operadores políticos que han hecho de los programas sociales y de infraestructura una forma moderna de saqueo.
Mientras tanto, la llamada “Primavera Oaxaqueña” sigue ignorando estos casos, manteniendo en la impunidad a los responsables de adjudicar, operar y lucrar con la pobreza.
“Donaciones del bienestar”: más de 4.7 mdp del Monte de Piedad para hacer campaña con dinero ajeno
En tanto, lo que debería haber sido una campaña ciudadana de solidaridad promovida por el Sistema DIF Oaxaca terminó convirtiéndose en otro episodio del dispendio y el uso político del presupuesto público. Documentos revisados revelan que el Monte de Piedad del estado de Oaxaca, dirigido por Ulises Caballero Navarro, gastó $4,787,422.01 pesos en cinco contratos adjudicados directamente para la compra de juguetes, cobijas y “ayuda humanitaria”, con el objetivo de cumplir campañas como “Tangu Yu” y “Abrigando Corazones”, organizadas por el DIF.
El problema no es sólo el gasto, sino la simulación. Estas campañas fueron promovidas como ejercicios de donación ciudadana, en los que se invitaba a la sociedad a donar insumos para damnificados o niñas y niños en pobreza. Sin embargo, detrás del discurso de solidaridad, el Monte de Piedad utilizó su presupuesto público para pagar los productos —haciendo caravana con sombrero ajeno— y posicionando políticamente al DIF estatal sin que haya existido, en realidad, una movilización masiva de donantes.
Los contratos asignados son los siguientes:
*MP/DA/UT/DD/AD-20-2024 — Abastecedora de Suministros Comerciales Kabil S.A. de C.V.: $386,606.01 por 4,500 juguetes para la campaña “Tangu Yu”
*MP/DA/UT/DD/IR-03-2024 — Grupo Comercial 148 S.A. de C.V.: $2,400,000.00 para “Abrigando Corazones 2024”
*MP/AD-12.1/2024 — Soluciones Administrativas y Gubernamentales Antequera S.A. de C.V.: $296,960.00 por presunta ayuda ante emergencias
*MP/AD-12.2/2024 — Ecomay S.A. de C.V.: $763,560.00 por insumos similares, bajo el mismo programa
*MP/AD-07/2024 — Comercializadora Chitobee S.A. de C.V.: $940,296.00 por más juguetes solicitados por el DIF Oaxaca
Las empresas contratadas aparecen como proveedoras reiterativas en distintas dependencias del gobierno de Oaxaca, y al menos dos de ellas no tienen actividad comercial visible. La operación fue por adjudicación directa, sin licitaciones públicas ni procesos competitivos.
¿Dónde quedaron las donaciones ciudadanas? ¿Cuánto dinero del pueblo se seguirá gastando para simular actos de “bienestar” mientras se glorifica a funcionarios que reparten regalos comprados con recursos públicos?
Este esquema pervierte el principio de asistencia social y convierte las instituciones del estado en herramientas de propaganda.
Los contratos fantasmas del bienestar en Oaxaca: VIBIEN y CECYTEO, fábricas de simulación bajo la nariz de una secretaría de “honestidad” decorativa
Por otra parte, en Oaxaca, la simulación ya no se esconde. La estrategia es clara, descarada y sistemática: adjudicar millones de pesos a empresas fantasma, disfrazadas de proveedores legales, mientras el Gobierno predica una transformación de “honestidad y transparencia”. Hoy, dos dependencias son ejemplo del uso faccioso del aparato público: Vivienda Bienestar (VIBIEN) y el CECYTEO. Ambas han sido expuestas por entregar millones de pesos en contratos a empresas que cumplen con el perfil clásico de fachada: sin infraestructura, recién creadas, con domicilios compartidos y administradas por beneficiarios de programas sociales que viven en condiciones de alta marginación.
El caso de VIBIEN, dirigida por Enrique Misael Feria Rodríguez, es escandaloso. Una sola empresa, XAIT Construcciones S.A. de C.V., ha sido beneficiada con siete contratos por un monto total de $13,448,514.95 pesos. ¿La trampa? Esta empresa comparte domicilio con otras cinco empresas en la misma dirección —un modus operandi típico de redes de facturación simulada— y su administrador único es un joven que, según registros oficiales, recibe becas del programa Benito Juárez y leche del programa Liconsa. ¿Cómo alguien en extrema pobreza administra una empresa que factura millones? Sólo en Oaxaca.
Los contratos fueron otorgados mediante licitación pública, pero en los hechos, la competencia fue simulada. Los proyectos —techos firmes, pisos, sanitarios— parecen responder más a una necesidad de justificar el gasto público que a resolver verdaderamente las carencias de la población.
El CECYTEO, encabezado por Blanca Luz Martínez, tampoco se queda atrás. Se adjudicó un contrato por $1,569,540.90 pesos para adquirir artículos deportivos destinados a personal sindicalizado. La empresa beneficiada fue Abastecedora de Suministros Comerciales Kabil S.A. de C.V., que comparte domicilio con XAIT Construcciones, la empresa antes mencionada. El domicilio en cuestión —una casa común ubicada en San Antonio de la Cal— ya ha sido señalado como sede de una red de al menos 10 empresas fachada.
¿Quién orquesta esta simulación? Dentro del CECYTEO, el encargado de los contratos es el jefe administrativo, exfuncionario de SAPAO durante el sexenio de Alejandro Murat. Sí, el mismo sexenio donde florecieron los esquemas de desvío con empresas fantasma, y que ahora siguen operando con nuevos rostros, pero las mismas mañas.
¿Y la Secretaría de Honestidad, Transparencia y Función Pública, encabezada por Leticia Reyes López? Bien, gracias. Su silencio frente a estos casos demuestra lo que ya muchos saben: es un florero institucional. No hay sanciones, no hay investigaciones abiertas, no hay observaciones ni auditorías. Sólo discursos vacíos mientras se institucionaliza la trampa.
El uso de beneficiarios de programas sociales como prestanombres para operaciones millonarias es algo más que inmoral: es criminal. Se explota la pobreza como escudo para la corrupción. Mientras los contratos se firman entre cuatro paredes, los verdaderos dueños de las empresas se esconden en las sombras del poder político, operando con total impunidad.
En Oaxaca, el verdadero deporte es ver quién roba más sin dejar huella. Pero los documentos están ahí. Los contratos están ahí. Y los responsables también.
