Senador morenista, implicado en triple asesinato

*En su libro “Revelaciones de un crimen de Estado”, la periodista Soledad Jarquín expone una presunta red de sobornos y complicidades políticas

Oaxaca, Oaxaca, Lunes 07 de Julio, 2025 (Fuente: tiempodigital.mx).- En su libro “Revelaciones de un crimen de Estado”, la periodista Soledad Jarquín expone una presunta red de sobornos y complicidades políticas que vinculan al senador del partido MORENA, Antonino Morales Toledo, con el triple asesinato de su hija, María del Sol Cruz Jarquín, la candidata Pamela Terán y el profesor Adelfo Guerra, ocurrido el 2 de junio de 2018 en Juchitán, Oaxaca. La autora señala que este crimen habría sido parte de una conspiración orquestada para beneficiar políticamente a ciertos actores en la región.

Jarquín apunta directamente al senador Morales Toledo como uno de los principales implicados en la trama, acusándolo de operar en favor de un candidato respaldado por él y por tres expresidentes municipales de Juchitán: dos hombres y una mujer. Esta última, identificada como Gloria Sánchez. Según la investigación de la periodista, esta alianza habría diseñado una estrategia que culminó en los asesinatos, con el objetivo de consolidar el poder político en el referido municipio.

En su libro, la autora revela que Antonino Morales Toledo enfrenta señalamientos por presuntos delitos federales, incluyendo actividades relacionadas con el huachicol (robo de hidrocarburos a ductos de PEMEX). Morales Toledo, descrito como un operador político clave de la llamada “4T” en Oaxaca, ha desempeñado roles importantes en la administración de Salomón Jara Cruz —a quien dice financió—, lo que reforzaría su influencia en la región y su capacidad para articular redes de complicidad.

Otro elemento central de la denuncia es el contacto que Jarquín recibió del ministerio público Alejandro Moreno, quien le informó que Porfirio Montero Fuentes y Hageo Montero López, este último candidato priista a la presidencia municipal de Juchitán, entregaron un maletín con dinero al expresidente del Poder Judicial de Oaxaca, Raúl Bolaños Cacho. Este soborno habría tenido como propósito evitar que un familiar de los implicados fuera procesado por su presunta participación en el crimen.

La investigación también destaca la relación de larga data entre Raúl Bolaños Cacho y Porfirio Montero, cuya amistad se remonta a décadas atrás. Esta conexión habría facilitado la confluencia de intereses políticos y judiciales, evidenciada en 1983, cuando el Congreso local intervino en el ayuntamiento de Juchitán de Zaragoza, un hecho que, según Jarquín, refleja el entrelazamiento de poderes en la entidad.

Jarquín asegura que los tres expresidentes municipales de Juchitán habrían recibido 40 millones de pesos del senador Morales Toledo para operar en favor del candidato respaldado por ellos. A cambio, habrían participado activamente en la planificación y ejecución de la estrategia que derivó en el triple homicidio, consolidando así una red de complicidad que involucra a figuras políticas y judiciales de alto nivel.

El libro, presentado en junio de 2025 con el apoyo de organizaciones como Consorcio Oaxaca, Front Line Defenders y Ziviler Friedensdienst, es descrito por la autora como un ejercicio de justicia alternativa ante la falta de avances en las investigaciones oficiales y el silencio de las autoridades. La obra busca visibilizar las irregularidades y exigir justicia para María del Sol, Pamela Terán y Adelfo Guerra, en un contexto donde la impunidad parece prevalecer.