Más personas desaparecen en Oaxaca

*Ahora son cuatro hombres que llegaron desde el Estado de México para realizar actividades comerciales

Oaxaca, Oaxaca, Sábado 28 de Junio, 2025 (Fuente: Agencias).- Lo que comenzó como un viaje de trabajo, hoy tiene a cuatro familias al borde del colapso.

Salieron el 12 de junio desde Cahuacán, en el municipio de Nicolás Romero, en el estado de México, rumbo a Oaxaca, para vender materiales de construcción.

De los cuatro comerciantes que salieron del Estado de México, tres fueron vistos por última vez en el municipio de Ocotlán de Morelos y uno más en Ejutla de Crespo, los dos pertenecientes a la región Valles Centrales de Oaxaca.

El vehículo en el que viajaban apareció abandonado, sin mercancía ni rastro de ellos.

Los desaparecidos son:

*Humberto Cruz Agustín

*Francisco Santos Gómez

*José Santos Villafranco (padre e hijo)

*Joaquín Álvarez Cruz

Llamadas sospechosas

Familiares recibieron llamadas pidiendo rescate, pero sin pruebas de vida.

“No entregaremos nada hasta que los veamos”, han dicho los familiares, pidiendo ayuda directa a autoridades estatales y federales.

Lo que se exige

Que los gobiernos del Estado de México y de Oaxaca actúen de forma coordinada. Además, también piden la intervención de la presidencia de la república. De igual forma, demandan que los medios de información difundan sus rostros y sus nombres para que pronto puedan ser localizados.

De este modo, cuatro hombres originarios del Estado de México fueron víctimas de desaparición en el municipio de Ejutla, mientras realizaban actividades comerciales. Sólo hay tres denuncias ante la Fiscalía General de Oaxaca.

La última vez que se tuvo contacto con ellos fue el pasado 14 de junio.

Desde entonces, sus familias viven una pesadilla marcada por la incertidumbre, la ausencia de respuestas claras por parte de las autoridades y el temor a que el caso quede en la impunidad

Las víctimas —Francisco Santos Gómez, su hijo José Santos Villafranco, Humberto Cruz Agustín y un cuarto hombre identificado como Joaquín Álvarez Cruz— son comerciantes de materiales para construcción con años de trayectoria.

Salieron el 12 de junio desde la comunidad de Santa María Magdalena Cahuacán, municipio de Nicolás Romero, rumbo a Oaxaca.

Su última ubicación conocida fue en Ejutla y, desde entonces, no han vuelto a comunicarse. “Siempre llamaban para avisar dónde estaban. Esta vez, simplemente dejaron de contestar”, relatan familiares en entrevista con Telediario.

El caso no sólo refleja la creciente inseguridad en rutas comerciales del país, sino también la inacción de las instituciones frente a un crimen que vulnera el derecho a la libertad y a la vida.

Humberto Cruz, uno de los desaparecidos, es padre y abuelo; sus seres queridos aseguran que jamás estuvo involucrado en ningún conflicto.

“Él sólo trabajaba para mantener a su familia. Hoy no sabemos si está vivo”, expresaron con desesperación.

A los días de la desaparición, las familias recibieron llamadas de supuestos captores exigiendo dinero a cambio de su liberación, pero sin ofrecer ninguna prueba de vida. “Pedimos una videollamada para saber que están bien. No podemos ceder sin tener certeza. Teme uno que sea una extorsión más”, explicó un familiar.

La exigencia es clara: localizar con vida a los cuatro hombres y castigar a los responsables.

Aunque las autoridades de Oaxaca localizaron el vehículo en el que se desplazaban, no había rastro de ellos ni de la mercancía que transportaban.

La respuesta institucional ha sido, hasta ahora, limitada. Algunos familiares se trasladaron a Oaxaca por sus propios medios para sumarse a la búsqueda, ante lo que consideran una respuesta lenta e insuficiente del Estado.

Este caso se suma a los miles de desapariciones que siguen sin resolverse en México.

Las familias de los desaparecidos exigen a los gobiernos de Oaxaca y del Estado de México una acción inmediata, coordinación efectiva y enfoque en derechos humanos para esclarecer los hechos.

“No son cifras, son padres, hijos, abuelos, trabajadores. Queremos justicia y que regresen a casa con vida”, reclamaron.