La explosión solar más fuerte del año

*Podría afectar comunicaciones en la Tierra

Oaxaca, Oaxaca, Jueves 22 de Mayo, 2025 (Fuente: El Universal y Debate).- El Sol emitió una fuerte llamarada solar que alcanzó su punto máximo el miércoles 14 de mayo a las 4:25 am ET.

El Observatorio de Dinámica Solar de la NASA capturó una imagen de dicha fenómeno que fue clasificado como X2.7. La clase X indica que se trata de la más potente de la escala, mientras que el número proporciona más información sobre su intensidad.

Vista como un destello brillante, la imagen capturada muestra un subconjunto de luz ultravioleta extrema que resalta el material extremadamente caliente en las llamaradas y que está coloreado en rojo, señaló Sara Frazier, el pasado 14 de mayo.

También destaca que las erupciones solares son potentes explosiones de energía y “Pueden afectar las comunicaciones por radio, las redes eléctricas y las señales de navegación, y suponer riesgos para las naves espaciales y los astronautas”.

Un día antes, el 13 de mayo, la misma NASA reportó que el Sol había emitido una fuerte llamarada solar, que alcanzó su punto máximo a las 11:38 am ET. Esa llamarada se clasificó como de clase X1.2.

Las llamaradas han ido en aumento, el 28 de marzo, a las 11:21 am ET se había alcanzado el punto máximo de otra fuerte llamara solar que fue clasificada como clase X1.1.

La llamarada más reciente, del pasado miércoles 14 de mayo, magnitud X2.7 se dio en la Región 4087. Según observaciones de la NASA y del Centro de Predicciones del Clima Espacial de la NOAA esta región se ha activado recientemente, pero no se prevén impactos de CME con ninguno de los dos eventos.

Según reportes, en esta región se han activado manchas solares liberando la erupción solar de clase X2.7, la más potente en lo que va de año.

Las erupciones, fulguraciones o llamaradas solares se clasifican en cinco categorías: A, B, C, M y X. Cada letra representa eventos diez veces más intensos que la letra anterior. Una erupción X2.7 se sitúa en el extremo inferior de la categoría más potente, siendo una erupción importante y poco común.

“Las erupciones solares son potentes explosiones de radiación. La radiación dañina de una erupción no puede atravesar la atmósfera terrestre y afectar físicamente a los seres humanos en la Tierra. Sin embargo, con suficiente intensidad, pueden perturbar la atmósfera en la capa por donde viajan las señales de GPS y comunicaciones”, informó la NASA el pasado 14 de mayo, a través de su cuenta de NASA Sun & Space, en “X”.

Allí también dijo que “Para ver cómo este tipo de clima espacial puede afectar a la Tierra, consulta @NWSSWPC, la fuente oficial del gobierno de EE. UU. para pronósticos, vigilancias, advertencias y alertas del clima espacial”.

Incluso, reportes señalan que, la intensa actividad solar podría provocar apagones y cortes de radio e internet en la Tierra. Además, se observó una nueva región de magnetismo unipolar que comenzó a girar hacia la superficie terrestre y podría impactar en más tormentas que afecten a nuestro planeta en los próximos días.

En otro mensaje, del pasado domingo, en su informa meteorológico espacial señaló que hubo 6 erupciones de clase M, 2 erupciones de clase X, 43 eyecciones de masa coronal y 0 tormentas geomagnéticas. “Tras una semana tranquila, ¡el Sol parece estar despertando! Las dos erupciones de clase X (a las 2:04 y 2:22) provinieron de regiones activas opuestas en los extremos este y oeste (lados izquierdo y derecho) del Sol.

Su posición en el borde del Sol, vista desde la Tierra, significa que no estaban dirigidas hacia nuestro planeta. Sin embargo, el ángulo lateral nos permite ver mejor las eyecciones de masa coronal que las acompañan mientras escapan al espacio.”, afirmaron.

La NASA invita a seguir cómo este clima espacial podría afectar a la Tierra, a través del Centro de Predicciones del Clima Espacial de la NOAA, la fuente oficial del gobierno estadounidense para pronósticos, vigilancias, advertencias y alertas del clima espacial.

“La NASA observa constantemente el Sol y nuestro entorno espacial con una flota de naves espaciales que estudian todo, desde la actividad solar hasta la atmósfera solar, y las partículas y los campos magnéticos en el espacio que rodea la Tierra”, apuntan.

Un misterioso rayo blanco cruza el cielo de EE. UU. tras una inesperada tormenta solar

Por otra parte, el pasado 17 de mayo, el cielo nocturno de Estados Unidos se convirtió en escenario de un espectáculo tan sorprendente como enigmático: mientras una tormenta geomagnética iluminaba el firmamento con auroras multicolores, un intenso rayo de luz blanca apareció de manera repentina, atravesando la atmósfera y generando una ola de asombro y especulación en redes sociales.

Todo comenzó con una tormenta geomagnética de clase G2, que no había sido prevista por los expertos. Según reportes de Space.com, esta actividad fue provocada por una eyección de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés) proveniente del Sol, registrada el 12 de mayo. El fenómeno solar, inicialmente considerado inofensivo para la Tierra, terminó impactando parcialmente el campo magnético del planeta, generando impresionantes auroras visibles desde estados como Colorado.

Sin embargo, el momento más desconcertante de la noche llegó a las 11:30 p.m. (UTC -7), cuando una intensa franja de luz blanca apareció en el cielo. El fotógrafo Mike Lewinski, quien captó el evento desde Crestone, Colorado, describió la escena como «una brillante raya de luz, que recordaba a la reentrada de un cohete», descendiendo hacia el horizonte mientras las auroras se mantenían visibles a baja altitud.

La aparición del rayo blanco desató un aluvión de teorías en redes sociales. Algunos especularon que se trataba de STEVE (Strong Thermal Emission Velocity Enhancement), un fenómeno atmosférico poco común que suele acompañar a las auroras y se manifiesta como líneas de luz blanquecina. Sin embargo, especialistas descartaron esta posibilidad.

Según información de Spaceweather.com, la explicación más plausible está relacionada con un lanzamiento espacial ocurrido casi simultáneamente en el otro lado del mundo. Aproximadamente una hora antes del avistamiento, a las 4:12 UTC del 18 de mayo (10:12 p.m. del 17 de mayo en Colorado), la empresa china Landspace lanzó su cohete ZhuQue-2E desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan. La misión llevaba seis satélites, entre ellos un radar de apertura sintética y varios instrumentos científicos.

Los expertos sugieren que la franja luminosa pudo haber sido producto de una maniobra orbital posterior al despegue, como una quemadura de desorbitación o una maniobra de circularización para desplegar los satélites. Este tipo de actividad puede generar columnas de luz visibles desde grandes distancias, especialmente en cielos oscuros y despejados.

El ZhuQue-2E es un cohete de nueva generación propulsado por una mezcla de oxígeno líquido y metano líquido, una tecnología conocida como methalox que representa una alternativa más limpia y eficiente frente a combustibles tradicionales como el queroseno. Landspace se ha posicionado como pionera en esta área, siendo la primera empresa en lograr poner un cohete de metano en órbita, superando incluso a gigantes del sector como SpaceX.

Aunque el fenómeno ya parece haber sido explicado, el impacto visual del misterioso rayo blanco —enmarcado por una aurora inesperada— sigue causando fascinación. El evento demuestra cómo, incluso en una era de exploración espacial avanzada, el cielo nocturno aún puede ofrecernos sorpresas que desafían nuestra comprensión momentánea.

Alineación planetaria en México; ¿cuándo ver a Saturno, Neptuno y Venus en el cielo nocturno?

En otro sentido, entre el 19 y el 28 de mayo de 2025, el firmamento será escenario de una serie de eventos astronómicos únicos que permitirán observar conjunciones entre la Luna y varios planetas del sistema solar.

Desde Venus y Saturno, visibles a simple vista, hasta Neptuno y Urano, que requieren telescopio, estos fenómenos serán visibles desde México, siempre que las condiciones climáticas lo permitan.

Encuentros celestes entre la Luna y los planetas

De acuerdo con la Nasa y el sitio de Star Walk, la Luna cruzará varias constelaciones importantes: Capricornio, Acuario, Piscis y Aries, provocando acercamientos visuales con diversos planetas.

El 22 de mayo, nuestro satélite natural pasará cerca de Saturno y Neptuno, ambos ubicados en la constelación de Piscis. Saturno, con su inconfundible brillo, podrá apreciarse sin ayuda, mientras que Neptuno será visible solo con binoculares o telescopio, debido a su baja luminosidad. La Luna se encontrará iluminada apenas al 28%.

Al día siguiente, el 23 de mayo, la Luna se alineará con Venus, también en Piscis. Venus, conocido como el “lucero del alba”, será fácilmente perceptible a simple vista. La Luna mostrará una iluminación del 16%, formando una atractiva conjunción observable incluso sin equipo especializado.

Posteriormente, el 26 de mayo, el espectáculo se vuelve más tenue pero no menos interesante. Con menos del 1% de iluminación, la Luna se acercará a Urano y Mercurio, ambos en la constelación de Tauro. Aunque Urano requerirá telescopio, Mercurio podrá distinguirse a simple vista. La Luna, sin embargo, será prácticamente invisible por su cercanía a la fase de Luna Nueva, que se alcanzará el 27 de mayo.

Finalmente, el 28 de mayo, la Luna en su fase creciente (3% de iluminación) estará próxima a Júpiter, también en Tauro. Júpiter, el planeta más grande del sistema solar, brillará intensamente en el cielo del oeste poco después del atardecer. La observación deberá realizarse temprano, ya que el planeta se ocultará bajo el horizonte en menos de una hora.

¿Cómo observar los fenómenos y qué necesitarás?

Para disfrutar de estos eventos astronómicos, no necesitas equipo profesional en la mayoría de los casos. Venus, Marte, Júpiter, Saturno y Mercurio pueden observarse a simple vista en cielos despejados y alejados de la contaminación lumínica. Para Neptuno y Urano, en cambio, será indispensable contar con binoculares potentes o un telescopio básico.

Lo ideal es buscar zonas altas o abiertas, como campos, azoteas o miradores naturales, donde el horizonte esté libre de obstáculos. Consultar apps o sitios web de astronomía te ayudará a ubicar con precisión las posiciones de los planetas y la Luna en tiempo real, tales como Star Walk.