¿La vida en la tierra vino del exterior?, y, el fin de nuestro planeta

*Esta es la nueva teoría de la NASA sobre el origen de la vida en la Tierra
Oaxaca, Oaxaca, Sábado 17 de Mayo, 2025 (Fuente: Debate, Redacción y El Imparcial).- El origen de la vida en el planeta Tierra ha sido un misterio que el ser humano ha querido resolver desde tiempos remotos.
Biólogos, químicos e incluso hasta los astrónomos han enunciado teorías sobre cómo empezó la vida en nuestro planeta, y hasta ahora todas tienen cierto grado de validez.
Recientemente, especialistas de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) añadieron evidencia a una llamada panspermia, la cual sugiere que la vida, o sus precursores, llegaron del espacio.
Qué se sabe sobre los ‘cometas oscuros’
En 2016, científicos del Observatorio Europeo Austral (ESO, en inglés) que monitoreaban el asteroide 2003 RM detectaron que se había desviado ligeramente su trayectoria, por lo que creyeron que era obra de algún objeto celeste extraño.
Un año después, descubrieron una enorme roca, similar a un asteroide, pero que se movía como si fuese un cometa, aunque no tenía coma brillante (nube de gas y polvo que rodea a los cometas). Entonces, decidieron referirse a él como ‘cometa oscuro’.
Después lo bautizaron como Oumuamua, que en hawaiano significa ‘mensajero de lejos que llega primero’. Para 2023, ya habían encontrado otros siete objetos de este tipo, los cuales se mueven por propulsión; y, en pleno 2025, ya son más de 10 los cuerpos celestes extraños detectados.
De acuerdo con la NASA, hay dos tipos de ‘cometas oscuros’:
1.- El primer grupo es el de los ‘cometas oscuros’ exteriores, muy similares a los que se encuentran cerca de Júpiter; tienen órbitas altamente elípticas y miden cientos de metros de diámetro.
2.- El segundo grupo es conocido como ‘cometas oscuros’ interiores y residen entre Mercurio, Venus, Tierra y Marte; viajan en órbitas casi circulares y su diámetro es de apenas decenas de metros.
¿Los ‘cometas oscuros’ trajeron la vida a la Tierra?
Con el paso de los años y los avances tecnológicos, los expertos no sólo de la NASA sino de universidades como la de Michigan, en Estados Unidos, han tenido la oportunidad de estudiar la composición y el comportamiento de los ‘cometas oscuros’.
Además de que parecen asteroides, tiene movimientos similares a los cometas y que no tienen coma brillante, estos cuerpos celestes muestran aceleración conforme se van acercando al Sol.
La razón no es por la gravedad, sino porque los expertos detectaron que poseen hielo, el cual se evapora con el calor del llamado ‘astro rey’ y eso hace que avancen más rápido hacia él.
El hecho de que los expertos encontraron que los ‘cometas oscuros’ transportan hielo y de que según sus cálculos estos tienen probabilidades de impactar con la Tierra -aunque aún no se sabe si podría ser a futuro o si eso ya ocurrió en el pasado-, los llevó a formular una nueva teoría sobre el origen de la vida en nuestro planeta.
Y es que la composición de estos enormes objetos espaciales podría ser el indicio de que en el sistema solar o quizá más allá, habría más agua de la que originalmente se creía, según Darryl Seligman, investigador postdoctoral del Departamento de Física de la Universidad de Michigan, y Davide Farnocchia, investigador del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA
“Los cometas oscuros representan una nueva fuente potencial por haber traído a la Tierra los materiales necesarios para el desarrollo de la vida. Cuanto más aprendamos sobre ellos, mejor comprenderemos su papel en el origen de nuestro planeta”, indicó a la NASA hace unos meses Seligman.
Telescopio James Webb ¿descubrió cómo sería el fin del planeta Tierra?
Por otra parte, el Telescopio Espacial James Webb (JWST) de la NASA ha observado un evento significativo catalogado como ZTF SLRN-2020, que documenta la desintegración final de un planeta al ser engullido por su estrella anfitriona. ¿Se descubrió cómo sería el fin del planeta Tierra?
Las observaciones detalladas del JWST contradicen las interpretaciones iniciales del evento. Los datos sugieren que la estrella no se expandió para consumir el planeta, sino que la órbita del planeta decayó progresivamente, acercándolo hasta su destrucción por la gravedad y el calor estelar. Este proceso gradual culminó en la absorción completa del planeta por su estrella.
El astrónomo Ryan Lau, del NSF NOIRLab y autor principal del estudio, destacó la importancia de estas observaciones: «Debido a la naturaleza inédita de este evento, no teníamos expectativas claras al dirigir el telescopio hacia él. La alta resolución infrarroja del Webb nos está proporcionando conocimientos valiosos sobre los destinos finales de los sistemas planetarios, incluyendo potencialmente el nuestro». La capacidad del JWST para observar en el infrarrojo permite estudiar eventos cósmicos ocultos por el polvo.
La investigación se basó en los datos recopilados por dos instrumentos del JWST: el Instrumento de Infrarrojo Medio (MIRI) y el Espectrógrafo de Infrarrojo Cercano (NIRSpec). MIRI ofreció mediciones precisas de la emisión infrarroja de la estrella y su entorno, mientras que NIRSpec analizó la luz para determinar la composición y el movimiento de los materiales involucrados.
La estrella en cuestión se ubica a aproximadamente 12,000 años luz de la Tierra. El evento inicial fue detectado como un destello de luz por la Instalación Transitoria de Zwicky. Datos previos del NEOWISE indicaron un aumento en el brillo infrarrojo de la estrella un año antes, lo que sugería la presencia de polvo generado por la interacción gravitatoria con el planeta en desintegración.
Una investigación preliminar de 2023 propuso que la estrella era similar al Sol y se encontraba en su fase de gigante roja, expandiéndose para engullir el planeta. Sin embargo, los datos del MIRI del JWST revelaron que la estrella no presentaba el brillo esperado de una gigante roja, lo que descartó esta hipótesis.
Los nuevos hallazgos apuntan a la migración orbital como el mecanismo principal de la destrucción del planeta. La órbita del planeta se redujo con el tiempo, acercándolo a la estrella hasta que las fuerzas de marea estelares superaron la propia gravedad del planeta. Este proceso llevó a la desintegración del planeta y su posterior absorción por la estrella.
Este descubrimiento aporta información fundamental para comprender la evolución de los sistemas planetarios. Aunque el Sol no se expandirá lo suficiente para engullir directamente a la Tierra en el futuro previsible, este evento permite analizar los posibles destinos de los mundos planetarios, influenciados por las interacciones gravitatorias y la evolución estelar.
Podríamos estar viviendo en una simulación al estilo Matrix y la gravedad podría ser la clave para confirmarlo, según un nuevo estudio
En otro tema distinto, un investigador propone que lo que llamamos gravedad no es una fuerza como tal, sino una señal de que el universo funciona como una enorme computadora que busca ahorrar memoria.
La propuesta es del físico Melvin M. Vopson, profesor en la Universidad de Portsmouth. En un artículo publicado en la revista AIP Advances, plantea algo muy distinto a lo que solemos creer: la gravedad no sería una fuerza básica del universo, sino el resultado de un principio que lo obliga a organizarse de la forma más eficiente posible, como si fuera un software.
¿Qué significa que el universo “ahorra información”?
Vopson se apoya en una ley llamada segunda ley de la infodinámica, que viene de la teoría de la información. Esta ley dice que, en un sistema cerrado, la cantidad de información o “desorden informativo” no puede aumentar, solo puede quedarse igual o reducirse.
Según el físico, eso quiere decir que el universo tiende a acomodar todo de forma más ordenada, para usar menos recursos. Como un programa bien escrito que evita tener datos repetidos o mal organizados.
La segunda ley de infodinámica describe la evolución de la entropía de la información en un sistema hacia un equilibrio”, escribió Vopson.
Entonces… ¿Qué tiene que ver eso con la gravedad?
Vopson dice que la gravedad podría ser una consecuencia directa de esa necesidad del universo de ahorrar espacio y memoria.
Imagina que el universo es como un disco duro: entre más ordenado esté todo, menos información necesita para funcionar.
Por ejemplo, si hay partículas flotando en el espacio de forma desordenada, se necesita mucha información para describir dónde está cada una. Pero si esas partículas se agrupan en un solo lugar, como en un planeta, hace falta menos información para describir el sistema.
Eso —según el físico— es lo que produce el efecto de “atracción” que llamamos gravedad.
La fuerza atractiva generada por la necesidad de reducir la entropía de información tiene todas las características de una fuerza gravitacional”, afirma.
Un ejemplo sencillo: polvo estelar que se convierte en planeta
Imagina una nube de polvo flotando en el espacio. Al principio, cada partícula está en un lugar distinto y necesita ser descrita por separado. Eso es mucha información.
Pero con el tiempo, esas partículas se juntan por acción de la gravedad hasta formar un planeta. Ahora solo hace falta describir un solo objeto. Así, se ahorra información.
Este proceso, explica Vopson, es justo lo que haría un programa de computadora que busca optimizar sus recursos. Y esa sería la verdadera naturaleza de la gravedad.
¿Hay teorías similares?
Sí, en 2011, el físico Erik Verlinde propuso algo parecido: que la gravedad no es una fuerza tradicional, sino un fenómeno que surge de cómo está organizada la información en el universo.
La diferencia es que Verlinde hablaba de aumento de entropía¹, mientras que Vopson plantea lo contrario: el universo se organiza para que haya menos entropía informativa.
Este estudio enfatiza la segunda ley de infodinámica como el motor principal, combinada con el principio de equivalencia masa-energía-información”, señala Vopson.
¿Y qué implicaciones tiene todo esto?
Si Vopson tiene razón, no solo estaríamos hablando de una nueva forma de entender la gravedad. Su propuesta también podría ayudar a explicar cosas como:
*La materia oscura
*La energía oscura
*El comportamiento de los agujeros negros
*La conexión entre la física cuántica y la relatividad
Es decir, podría acercarnos a una teoría unificada de la física, algo que científicos han buscado durante décadas.
¿Y si todo esto fuera una simulación?
Este planteamiento también reaviva una idea que ha rondado por años: ¿y si el universo fuera una simulación?
Vopson no descarta esa posibilidad. De hecho, dice que esta forma de ver la gravedad como una consecuencia de la optimización de datos hace más probable que vivamos en una especie de programa informático gigante.
Una posible consecuencia intrigante de todo esto es que el universo sea de naturaleza informacional y semejante a un proceso computacional”.
En ese caso, la gravedad sería solo una función más del código que hace funcionar todo lo que conocemos.
Por ahora, es solo una teoría
Aunque es una idea muy interesante, falta mucho para poder demostrarla con pruebas directas. Sin embargo, este tipo de teorías invitan a pensar el universo de una manera distinta, no como algo fijo e inamovible, sino como un sistema que podría estar diseñado para funcionar del modo más eficiente posible.
Y si eso es cierto… quizá algún día podamos leer su “código fuente”.
Alerta por erupción solar de casi un millón de kilómetros
Finalmente, una masiva erupción solar de aproximadamente 967.000 kilómetros de ancho fue detectada esta semana por satélites de observación de la NASA, y parte de su estela podría alcanzar la Tierra este viernes 16 de mayo, según advirtieron expertos en clima espacial. El fenómeno, conocido como eyección de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés), podría derivar en una tormenta geomagnética extrema con consecuencias tecnológicas en distintas regiones del planeta.
La explosión solar, que tuvo lugar en el hemisferio norte del Sol, fue descrita por los astrónomos como una estructura con forma de «alas de pájaro» o «alas de ángel». Aunque no se dirige directamente hacia la Tierra, su cercanía podría generar una perturbación significativa en el campo magnético terrestre.
“La cara del Sol que mira hacia la Tierra estuvo descansando últimamente, pero por fin hizo algo digno de mención”, explicó la física del clima espacial Tamitha Skov a través de su cuenta de X (antes Twitter). “Observamos una magnífica erupción de filamentos. Hasta ahora, parece que no nos alcanzará, pero podríamos ver la estela de la estructura pasando cerca de la Tierra”, señaló.
Otro experto, el físico solar conocido como Halo CME, compartió un video de la erupción y se preguntó: “¿Está el Sol despertando de nuevo?”, ante el aumento reciente en la actividad solar.
Las eyecciones de masa coronal son grandes liberaciones de plasma y campos magnéticos desde la corona solar, la capa más externa de la atmósfera del Sol. Cuando estas partículas cargadas alcanzan la Tierra, pueden causar tormentas geomagnéticas que interfieren con redes eléctricas, sistemas de GPS, comunicaciones por radio y satélites.
Además de los posibles problemas tecnológicos, estos fenómenos pueden generar auroras boreales visibles en latitudes mucho más bajas de lo habitual, un espectáculo natural que podría observarse en lugares poco comunes si la tormenta geomagnética se intensifica.
Pese a que los especialistas consideran que el impacto directo sobre la Tierra es poco probable, las agencias espaciales monitorean de cerca la situación. En caso de que la CME alcance nuestro planeta, se prevé que los efectos comiencen a manifestarse en las próximas horas del viernes.
La comunidad científica recuerda la importancia de mantenerse informados a través de fuentes oficiales y no caer en alarmismos, aunque sí recomienda preparar sistemas tecnológicos y de navegación ante posibles interferencias temporales.
