Flavio Sosa, entre el control del COBAO y acuerdos multimillonarios

*El “luchador social” colocó a Dulce Hemilse Hernández González en el Instituto y da beneficios al empresario Vladimir Rodríguez Melgar, todos vinculados a un proyecto de 13 millones en Villa Primavera
Oaxaca, Oaxaca, Viernes 11 de Abril, 2025 (Fuente: Elizabeth Gutiérrez Martínez / X: @InquisidorOax).- Flavio Sosa Villavicencio, ex líder de la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca) y actual funcionario del gobierno de Oaxaca, denominado Primavera Oaxaqueña, ha consolidado un control férreo sobre las operaciones políticas y financieras del Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO), sistema estatal de educación media superior.
En el centro de su influencia está la designación de la actual titular, Angelica García Pérez, y a su cercana colaboradora, Dulce Hemilse Hernández González, como directora de mejora continua del COBAO.
Juntos, estos últimos han dirigido un acuerdo de 13 millones relacionado con el espacio público conocido como Villa Primavera, canalizando beneficios significativos hacia Vladimir Rodríguez Melgar, empresario y propietario de la controvertida Universidad Euroamericano.
El acuerdo, concretado mediante una reciente votación en el Congreso estatal, ha generado alarma por sus implicaciones para el acceso público y la transparencia. Rodríguez Melgar se erige como el principal beneficiario, junto a Flavio Sosa Villavicencio, en donde Hernández González desempeñó un papel clave para asegurar el convenio, algo que críticos describen como una privatización de facto de Villa Primavera.
Esta maniobra subraya el poder persistente de Sosa Villavicencio, quien ha pasado de ser un “luchador social”, a un influyente operador en las sombras, siendo él funcionario.
El arreglo plantea preguntas urgentes sobre su impacto en los residentes de Oaxaca: ¿Quién asumirá el costo de la inversión de 13 millones de pesos? ¿Enfrentará el público tarifas más altas o un acceso restringido a lo que alguna vez fue un espacio común? La falta de respuestas claras por parte de los funcionarios del COBAO sólo ha incrementado la inquietud pública.
Oaxaca, un estado marcado por décadas de corrupción y dificultades económicas, enfrenta ahora otra prueba de rendición de cuentas. El control indiscutido de Sosa Villavicencio sobre el COBAO, consolidado por la colocación estratégica de Hernández González, ha permitido un acuerdo que enriquece a unos pocos mientras margina al público en general.
Mientras Rodríguez Melgar se perfila como el mayor ganador del convenio, los oaxaqueños exigen claridad sobre el uso de sus recursos y si sus espacios compartidos seguirán siendo verdaderamente suyos.

