Tensión en el COBAO y SUTCOBAO

*¿Dónde están los más de 45 millones destinados a jubilados y despedidos del COBAO?

Oaxaca, Oaxaca, Viernes 04 de Abril, 2025 (Fuente: X: @InquisidorOax).- Este jueves, la tensión entre el Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO) y su sindicato (SUTCOBAO) volvió a encenderse. En una reunión sostenida entre el dirigente sindical Rufino Olea González y su círculo cercano, algunos trabajadores jubilados y despedidos acudieron con la esperanza de obtener respuestas concretas. Pero una vez más, las dudas crecieron y las respuestas brillaron por su ausencia.

Ni Angélica García Pérez, actual directora general del COBAO, ni algún funcionario con capacidad de decisión acudieron a la cita. En los pasillos sindicales comenzó a circular el nombre de Verónica Hernández González, exdirectora general del COBAO, como pieza clave en esta nueva estrategia de deslinde, a quien —según diversas versiones— estarían utilizando para desmentir o matizar los errores y omisiones de García Pérez.

Mientras tanto, los extrabajadores y jubilados siguen siendo los grandes olvidados. La reunión fue cerrada y no se convocó a todos los afectados por despidos injustificados, a quienes también se les adeudan finiquitos y pagos. De acuerdo con testimonios de los propios afectados y fuentes sindicales, existe una partida presupuestal superior a los 45 millones de pesos, destinada específicamente para estos compromisos. Sin embargo, los adeudos siguen sin resolverse desde 2023, 2024 y lo que va de 2025.

Por eso, muchos se preguntan quién se quedó con ese dinero.

Cinismo en el COBAO

Por otra parte, Víctor Ricardo Matías García, sobrino de la directora general del Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO), Angélica García Pérez, ha llevado el nepotismo a un nivel de descaro que roza lo absurdo, al ordenar la integración de su propio sobrino como “Vocal” en el Comité de Ética y de Prevención de Conflicto de Interés de la institución.

El movimiento, denunciado por fuentes internas, expone una red familiar que se burla de los principios de transparencia y mérito en un organismo educativo ya golpeado por acusaciones de corrupción, mientras Matías García, quien también ostenta el cargo de Subdirector de Planeación, consolida su influencia bajo la sombra de su tía, la actual titular.

El nombramiento del sobrino de Matías García como “Vocal” en el Comité de Ética —un puesto destinado a velar por la integridad y prevenir conflictos de interés— es un acto de cinismo que desafía toda lógica. “Es una broma macabra,” dijo un empleado del COBAO que pidió anonimato, su voz cargada de incredulidad. “Poner a su sobrino en un comité que debería combatir el nepotismo es como pedirle a un ladrón que cuide el banco”.  

Mientras tanto, Matías García, quien ya ocupa un rol clave como Subdirector de Planeación, aprovecha su parentesco con García Pérez para tejer una telaraña de favoritismo que asfixia a la institución, dejando claro que en el COBAO la familia manda y los principios éticos son solo un adorno.

La maniobra no sorprende a quienes conocen el historial del COBAO bajo la gestión de García Pérez, marcada por señalamientos de tráfico de influencias y desvíos. Víctor Ricardo Matías García, un ingeniero cuya trayectoria ha estado ligada al amparo de su tía, ahora extiende su red al incluir a su propio sobrino en un puesto que, irónicamente, debería vigilar las conductas que él mismo encarna.

“Es un descaro que no tiene límites,” afirmó un docente del plantel, resaltando cómo esta decisión pisotea la confianza de los más de 36,000 estudiantes que dependen del COBAO. La población educativa, atrapada entre la indignación y la resignación, ve en este acto un símbolo de la podredumbre que carcome una institución que alguna vez fue un orgullo oaxaqueño.

Ni Matías García ni la dirección del COBAO han ofrecido una defensa ante estas acusaciones, pero el mensaje es evidente: en el reino de Angélica García Pérez, los lazos de sangre valen más que la ética o la competencia. Mientras el sobrino de Matías García se sienta en el Comité de Ética y su tía supervisa la planeación desde las alturas, el COBAO se hunde más en un pantano de cinismo donde las palabras “integridad” y “conflicto de interés” han perdido todo significado, dejando a Oaxaca con una institución que, en lugar de educar, parece dedicada a perpetuar privilegios familiares.