Podríamos estar viviendo en un agujero negro

Oaxaca, Oaxaca, Viernes 28 de Marzo, 2025 (Fuente: The Independent en Español, Debate, Xataka MX).- Un nuevo estudio de 263 galaxias aportó nuevas pruebas que respaldan la teoría de que nuestro universo es el interior de un agujero negro.

Al utilizar datos del telescopio espacial James Webb (JWST) de la NASA, investigadores de la Universidad Estatal de Kansas (EE .UU.) descubrieron que la mayoría de las galaxias giran en la misma dirección.

El movimiento contradice las suposiciones anteriores de que nuestro universo es isótropo, es decir, que debería haber el mismo número de galaxias girando en el sentido de las agujas del reloj y en sentido contrario.

Lior Shamir, profesor asociado de informática en la Universidad Estatal de Kansas afirma que se desconocen las causas del fenómeno, pero hay dos posibles explicaciones.

“Una explicación es que el universo nació girando, lo cual concuerda con teorías como la cosmología de los agujeros negros, que postula que todo el universo es el interior de un agujero negro”.

La cosmología de los agujeros negros sugiere que la Vía Láctea y todas las demás galaxias observables de nuestro universo están contenidas dentro de un agujero negro que se formó en otro universo mucho más grande.

La teoría cuestiona muchos modelos fundamentales del cosmos, incluida la idea de que el Big Bang fue el principio del universo.

También ofrece la posibilidad de que los agujeros negros de nuestro propio universo sean las fronteras de otros universos y abre un escenario potencial para un multiverso.

Los últimos descubrimientos no constituyen una prueba definitiva de la cosmología de los agujeros negros, por lo que se necesitan más pruebas para comprender sus implicaciones por completo.

Shamir señaló que una explicación alternativa de por qué la mayoría de las galaxias del estudio giran en el sentido de las agujas del reloj es que la velocidad de rotación de la Vía Láctea influye en las mediciones.

“Si es así, tendremos que recalibrar nuestras mediciones de distancia en el universo profundo”, afirma Shamir.

“La recalibración de las mediciones de distancia también puede explicar varias otras cuestiones sin resolver en cosmología, como las diferencias en las tasas de expansión del universo y las grandes galaxias que, según las mediciones de distancia existentes, se estima que sean más antiguas que el propio universo”.

La investigación se publicó en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, en un estudio titulado ‘The distribution of galaxy rotation in JWST Advanced Deep Extragalactic Survey’ (que en español sería La distribución de la rotación de las galaxias en el estudio extragaláctico profundo avanzado del JWST).

Es hoy, ¿Cómo ubicar la explosión de la nova T Coronae Borealis sin telescopio?

El sistema estelar T Coronae Borealis (T CrB), ubicado a aproximadamente 3,000 años luz de la Tierra, está próximo a experimentar una nova recurrente. Este fenómeno ocurre cuando una enana blanca en un sistema binario acumula material de su estrella compañera, desencadenando una explosión termonuclear que aumenta drásticamente su brillo. T CrB ha registrado erupciones en 1787, 1866 y 1946, siguiendo un patrón aproximado de 80 años.

Especialistas en astronomía han calculado que la próxima erupción podría ocurrir el 27 de marzo de 2025. Sin embargo, debido a la naturaleza impredecible de estos eventos, otras fechas posibles incluyen el 10 de noviembre de 2025, junio de 2026 o febrero de 2027. Durante la erupción, se espera que T CrB alcance una magnitud similar a la de la Estrella Polar, haciéndola visible a simple vista durante varios días.

Para observar este evento sin telescopio, es esencial localizar la constelación de Corona Borealis en el cielo nocturno. Esta constelación, también conocida como la «Corona del Norte», tiene forma de semicírculo y se sitúa entre las constelaciones de Hércules y Bootes. Una manera efectiva de encontrarla es identificar primero la estrella Arcturus en Bootes y Vega en Lyra; Corona Borealis se encuentra aproximadamente a mitad de camino entre estas dos estrellas.

La inminente erupción de T Coronae Borealis es un acontecimiento que merece la atención de todos los interesados en la astronomía. Prepararse adecuadamente, conocer la ubicación de la constelación y estar atento a las condiciones climáticas y actualizaciones científicas permitirá disfrutar plenamente de este espectáculo celeste.

1. Cómo encontrar la constelación Corona Borealis

Busca la estrella Arcturus: Es la más brillante de la constelación Bootes y tiene un tono anaranjado. Se encuentra alta en el cielo durante la noche en marzo.

Localiza Vega: Es otra estrella muy brillante en la constelación de Lyra, que suele estar más al noreste.

Corona Borealis está entre ellas: Si trazas una línea imaginaria entre Arcturus y Vega, más o menos a la mitad se encuentra Corona Borealis. Esta constelación es fácil de reconocer por su forma de «C» o de corona.

2. ¿Qué veremos cuando ocurra la explosión de la nova?

Una estrella nueva en la constelación: Normalmente, T Coronae Borealis no es visible a simple vista, pero tras la explosión se espera que brille con una magnitud de entre +2 y +3, lo que la hará tan visible como la estrella más brillante de la constelación.

Aumento de brillo repentino: En cuestión de horas, esta estrella pasará de ser invisible a destacar dentro del semicírculo de Corona Borealis.

Duración del evento: Se estima que la nova será visible sin telescopio por varios días, aunque el brillo máximo durará menos de una semana antes de empezar a desvanecerse.

Pasaron 14 millones de años para descubrir que el sistema solar se cruzó con una densa onda y eso puede tener consecuencias

Nuestro sistema solar viaja a través del espacio, pues no es estático, pero no lo hace solo. Mientras orbita alrededor del centro de la Vía Láctea, atraviesa distintas regiones de la galaxia con densidades variables de gas y polvo. Ahora, un estudio publicado en Astronomy & Astrophysics reveló quehace aproximadamente 14 millones de años, el sistema solar atravesó una estructura galáctica conocida como la onda de Radcliffe, un complejo de formación estelar en la constelación de Orión. Según la investigación, este cruce pudo haber tenido consecuencias relevante para la Tierra, incluso posibles cambios en el clima global.

El descubrimiento estuvo a cargo de un equipo de científicos de la Universidad de Viena, liderado por Efrem Maconi. Los científicos analizaron datos de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA) y observaciones espectroscópicas. Los investigadores encontraron que el sistema solar atravesó la onda de Radcliffe durante el Mioceno medio, un período en el que la Tierra experimentó una transición climática importante. Este hallazgo plantea nuevas preguntas sobre la relación entre eventos astronómicos y cambios ambientales en nuestro planeta.

¿Qué es la onda de Radcliffe y por qué es importante?

Descubierta en 2020, la onda de Radcliffe es una grande estructura de gas y polvo que alberga múltiples regiones de formación estelar, como el complejo de nubes moleculares de Orión. Se extiende a lo largo de casi 9,000 años luz y forma parte del brazo de Orión de la Vía Láctea. Su forma ondulatoria y su composición densa la convierten en un fenómeno clave para comprender la evolución de nuestra galaxia.

Según Science Alert, el sistema solar al cruzar esta región, pudo haber experimentado un entorno más denso de lo habitual. Esta mayor densidad podría haber comprimido la heliosfera, la burbuja de partículas cargadas que protege al sistema solar de la radiación cósmica y el polvo interestelar. Como resultado, más partículas de polvo habrían entrado en la Tierra y dejaron huellas en los registros geológicos y posiblemente también influenciaron en el clima del planeta.

Una posible conexión con el cambio climático del Mioceno

Uno de los aspectos más intrigantes de la investigación es la coincidencia entre el cruce del sistema solar por la onda de Radcliffe y un cambio climático en la Tierra. Según Frankfurter Rundschau, este período coincide con una transición de un clima más cálido y variable a uno más frío, que eventualmente llevó a la formación de una capa de hielo en la Antártida.

Sin embargo, los propios investigadores advierten que la relación entre estos eventos aún no está confirmada. Maconi lo explicó en declaraciones a Frankfurter Rundschau:

“Las reconstrucciones disponibles sugieren que la disminución del dióxido de carbono en la atmósfera fue la causa principal del enfriamiento, aunque persisten grandes incertidumbres”.

Para que el polvo interestelar hubiera tenido un impacto realmente importante, la cantidad de partículas extraterrestres en la Tierra podría haber sido mucho mayor de lo que los datos actuales sugieren.

El misterio de los impactos cósmicos en el clima

Este no es el primer estudio que sugiere una posible relación entre eventos astronómicos y el clima de la Tierra. Anteriormente, investigadores estadounidenses habían planteadola hipótesis de que el sistema solar atravesó una nube interesante densa hace aproximadamente dos millones de años, con efectos similares en el clima terrestre.

A pesar de estas coincidencias, la comunidad científica se mantiene cautelosa. Como señaló João Alves, coautor del estudio, actualmente no se cuenta con la tecnología suficiente para detectar rastros directos de estos eventos en los registros geológicos. Las partículas cósmicas o ciertos isótopos radiactivos podrían servir como evidencia, pero su detección sigue siendo un desafío.

Cabe señalar que, además de los posibles efectos en el clima, el cruce del sistema solar por la onda de Radcliffe también ayuda a comprender mejor el espacio. Según Science Alert, este tipo de investigaciones permiten rastrear el movimiento de nuestro sistema solar dentro de la galaxia y entender cómo estos desplazamientos pueden influir en el entorno espacial que nos rodea.

Por esa razón, esta investigación, como señalan los científicos, también podría ser relevante para evaluar posibles riesgos asociados con futuras interacciones con estructuras galácticas similares. Aunque la escala de tiempo de estos eventos es larga, comprender cómo afecta al sistema solar es crucial para la astronomía.