Gobierno de Zaachila, sumiso a la delincuencia

Oaxaca, Oaxaca, Domingo 27 de Agosto, 2023 (Fuente: Agencias).- Ciudadanos del municipio de Zaachila, Oaxaca, reunidos en asamblea en el atrio de la capilla del barrio San Sebastián, pidió al gobierno local que preside Rigoberto Chacón Pérez, poner fin a los constantes asaltos y asesinatos en esa demarcación cercana a la capital de Oaxaca.
Dieron a conocer que la delincuencia va en aumento con la presunta complacencia del gobierno municipal emanado del Partido de Regeneración Nacional (MORENA), ya que cuando piden la presencia de la policía municipal, siempre llegan media hora después de llevarse algún asalto o delito.
El edil argumenta o se excusa que, él no se hace responsable de la muerte de los elementos de seguridad pública, en caso que los amantes de lo ajeno tomen la determinación de disparar y, por consecuencia, asesinar a los empleados municipales.
Por eso se percibe, exponen los ciudadanos, el gobierno de Zaachila vive sumiso a la delincuencia o es presuntamente parte de ella, por lo que no tiene el interés de aumentar el número de los elementos de seguridad pública, pues hasta el momento el gobierno municipal sólo tiene 70 policías en total, pero en realidad sólo 35 de ellos brindan seguridad a una población cercana a los 60 mil habitantes, considerando que la otra mitad descansa ya trabajan 24 horas por 24 horas.
Así, mientras esta localidad de la región Valles Centrales es víctima de la delincuencia organizada, sobre todo los días jueves de tianguis, la autoridad municipal duerme en sus laureles, argumentando que no cuenta con suficientes policías para cubrir las necesidades de la ciudadanía.
Los asambleístas pidieron aumentar el número de policías, super equipar al cuerpo de seguridad, ya que en ocasiones los integrantes de la delincuencia organizada se encuentran mejor armados, lo que es difícil meterla en cintura, además de aumentarle su salario para que sea motor de motivación para realizar con eficacia su labor.
Como es del dominio público, en días pasados el cuerpo policiaco de Zaachila se quejó de bajos salarios, falta de equipamiento, falta de atención médica, por lo que el primer concejal, Rigoberto Chacón Pérez, dijo que los gendarmes ganaban sólo un poco más de lo que corresponde a un salario mínimo.
Si consideramos que el precio de los productos de la canasta básica va en aumento, este salario un poco mayor a un salario mínimo no es suficiente para que los guardianes del orden tengan una vida digna y le den lo básico a su familia, por lo tanto, viven en un estado de desmotivación para realizar su trabajo.
Lo más extraño de la participación del primer concejal, Chacón Pérez, es que, después que los vecinos leyeran su petición de mejoras en la seguridad pública, se la pasó preguntando dónde hacía falta colocar las luminarias, dónde se ubican los terrenos baldíos para su limpieza, así como dónde se ubican los árboles para podarlos, ya que opacan la iluminación.
Si consideramos que el presidente municipal en turno, después de su triunfo electoral, tuvo 6 meses para tener conocimiento de las necesidades de la población y 20 meses en funciones, con un total de 26 meses, aún no fueron suficientes para conocer las necesidades de su comunidad.
Es raro que el primer responsable de la integridad de la ciudadanía de Zaachila, que lleva prácticamente 15 años inmiscuido en la administración municipal, no sepa las necesidades de la población que le vio nacer.
Después que las víctimas de robos y asaltos mostraron su inconformidad, el edil preguntó a cada uno de ellos qué proponían para solucionar al problema, como si los responsables de la seguridad fueran las víctimas o que las mujeres de avanzada edad de Zaachila tuvieran estrategias para desarmar a los integrantes de la delincuencia organizada.
Una de las víctimas, Ernestina Tomás Vásquez, indicó que su esposo fue agredido por estos grupos delictivos, mientras ella y su hijo les colocaron la pistola en la cabeza para que cedieran a la petición de los amantes de lo ajeno y, de esta manera, pudieran vaciar su vivienda.
El otro caso es de Martha Sebastián, quien tiene un pequeño negocio denominado “Juanita”, misma que fue agredida salvajemente para robarle sus pertenencias.
Además, recientemente se han suscitado dos asesinatos en la calle Cosijopí, en la colonia Zapoteca, esto en las colonias de la parte oriente del municipio.
La ciudadanía reunida en asamblea dio a conocer a la autoridad información que, de antemano ya sabían en qué lugares se reúnen estas personas.
También demandaron que la autoridad detenga a los famosos prestamistas de dinero “gota a gota”, ya que, si los clientes no pueden pagar, aumentan los intereses hasta llegar al punto de no poder pagar la deuda.
Durante esta reunión, los vecinos pidieron al primer concejal y a los integrantes de su cabildo reducirse el sueldo, como parte de la austeridad republicana que viene impulsando el primer mandatario de la nación, Andrés Manuel López Obrador.
Otro de los exhortos es que, la autoridad municipal proporcione atención médica y psicológica a las víctimas de asaltos, ya muchos de los asaltados viven un estado de inestabilidad emocional, como consecuencia de estos hechos tan lamentables.
Recordaron al ex presidente municipal, Misael Cuache, que personalmente recorría las calles con la policía e invitaba a los dueños de los bares para que cerraran, dando entender que eso debería hacer el primer mandatario municipal en turno.
La capilla del barrio San Sebastián se ubica sobre unas tumbas prehispánica, donde por las noches se llena de maleantes que, incluso, el Instituto de Antropología e Historia debería de tomar en cuenta.
Prácticamente, al finalizar la reunión, la encargada de la sindicatura municipal, Isabel Méndez Javier, indicó que desde el 1 de julio dejó de hacerse cargo de seguridad pública de Zaachila por petición del presidente municipal.
Enseguida reveló que, durante su encargo, impulsó la prevención del delito con programas como “Mujer Segura”, así como diferentes programas de protección a la ciudadanía.
Durante este diálogo entre la ciudadanía y la autoridad municipal se llegó a algunas conclusiones, como colocar cámaras de seguridad, colocar lámparas, prevenir el delito en los centros educativos y reanudar la reunión el próximo 22 de septiembre del presente año.
