De traidores y traicionados

Oaxaca, Oaxaca, Lunes 12 de Diciembre, 2022 (Fuente: Agencias).- El “equinoccio” de la Primavera Oaxaqueña reabrió heridas que para todos los priístas habían cicatrizado. Perder el control político de Oaxaca ha provocado el atrincheramiento de los grupos del tricolor que por angustia y desesperación los han llevado a tener una lectura equivocada de los movimientos de cada pieza en este tablero de ajedrez color guinda.
En últimos días, más de uno sacó espuma por la boca, al sentirse “traicionado” por Eviel Pérez Magaña, uno de los viejos cuadros del PRI que por años “aguantó” deslealtades y traiciones e, incluso, ver cómo en el 2010 los que hoy le acusan descaradamente le entregaron la gubernatura a la alianza que encabezó Gabino Cué Monteagudo.
Los priístas de memoria corta como Alejandro Avilés, Marcos Cuevas, Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, Rebeca Cervantes, por mencionar algunos, deberían hacer bien recordando la historia del 2010 que hoy se está repitiendo.
Aquella ocasión que perdió el PRI, los primeros en hacer negociaciones fueron precisamente estos grupos, que con ayuda de José Murat Casab, a quien le deben su casi e insignificante trayectoria política, lograron colar en ese entonces al “gobierno del cambio” a Germán Espinosa Santibáñez como Director del COBAO.
Ahí, en ese hueco se fueron a refugiar todos los priístas, obviamente con anuencia de su patrón, “el señor de Polanco”, quien por cierto, de acuerdo a información recabada por nuestro mesero informativo que trabaja en el Palacio de los palacios en Polanco, hace un par de semanas 10 “periodistas” distinguidos de Oaxaca fueron llamados por “el viejo” para recibir instrucciones.
Les ofreció vuelo redondo, comida en exclusivo restaurante de Polanco en la Ciudad de México y un gran incentivo para soportar los calores de la Primavera Oaxaqueña.
Entre sus órdenes marcadas, fue apoyar a su cachorro en su sueño guajiro de ser Presidente de la República y echarle lodo al agua cuando se requiera, porque el control político ahora está en manos de otro que tiene muchos resentimiento con la vieja política.
El chisme se pone bueno, “el viejo Murat” reaccionó mal ante el anuncio de los enroques que se están dando en el gobierno de Salomón Jara, algunos por acuerdo y otros por coincidencia, pero como en la política los gurús son incrédulos, atizan el fuego por temor a ser desplazados.
Eviel Pérez Magaña, como ave fénix, renace de las cenizas tomando por sorpresa a todos y, es que resulta que, tras la salida de su hija de las filas del PRI, de traicionero no lo bajan, pero no vaya usted estimado lector a pensar alocadamente que en un acuerdo en lo oscurito logró colocar a sus amigos más cercanos en posiciones estratégicas del gobierno morenista, ¿De verdad cree usted que Eviel sea capaz de tanto?
Bueno, y qué conste que aquí ya le estamos diciendo el chisme que mañana seguramente periodistas, notarios, politólogos o la chistosa mujer lavandera que se toma muy en serio su papel de difundir sesudas explicaciones dictadas desde polanco todos los domingos con el $ello de la casa.
Lo cierto es que en esta columna, que no inventa chismes, le diremos la próxima semana qué periodistas fueron a reunirse con “el viejo Murat” y qué comieron cuando estaban viendo el partido de México contra Argentina, con su cervecita como debe ser…
…Pero, pues, iracundo como es, de inmediato le ordenó a sus empleados a subir notas “periodísticas” cuestionando todas las designaciones que no le agradan, porque le brincaron, negociando directo por la libre con la 4T; muchos liderazgos ya se cansaron de escuchar sus groserías sus insultos y la forma tan denigrante con la que tienen que ser tratados para recibir la venia de aquel “tata”, ni modo Don Pepe, le crecieron los enanos y mejor ya deje de manipular a los “periodistas” que por necesidad o por intimidación tienen que escribir con las patas lo que les ordena.

