¡Alto a la militarización en México, ya!

Oaxaca, Oaxaca, Lunes 29 de Marzo, 2021.- Los refugiados, quienes tenemos que huir de nuestro lugar de origen por miedo a la muerte, por hambre y/o por otras tantas razones, observamos cómo la crisis de refugiados, de la migración, se suma a la vieja crisis de Derechos Humanos en México.
Mientras las mercancías fluyen libremente para seguir alimentando al capitalismo, para los migrantes se construyen muros, se implementan campañas de odio, campañas anti migración con militares, policías y paramilitares para detenerlos.
Por el canal de Suez, el canal de Panamá o el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec se mueven y moverán miles de toneladas de productos para satisfacer al comercio mundial mientras se violan los Derechos Humanos de los pobres.
La descontrolada operación del crimen organizado en México, en el centro y el sur de América ha dejado cientos de miles de personas muertas y desaparecidas, pero ha generado millones de dólares en ganancias a la industria de la guerra.
Esta industria de la guerra se alimenta con el tráfico y trata de seres humanos, de drogas y de todo aquello que pueda tener valor para incrementar las ganancias de quienes forman parte del crimen organizado.
La impunidad con que opera el crimen organizado, los políticos, quienes cometen delitos de cuello blanco y delitos de lesa humanidad incrementa día con día el número de víctimas mortales en toda la República Mexicana.
Ejército, policías y paramilitares son los principales operadores del crimen organizado en México, sin embargo, el presidente de nuestro país, Andrés Manuel López Obrador, día con día aumenta el poder y concesiones a las Fuerzas Armadas.
Que las fuerzas armadas sigan manteniendo el control y poder en cuestiones policíacas, de seguridad y todo tipo de tareas, para los grandes saqueadores de nuestro país es fundamental pues garantizan la implementación de las políticas neoliberales.
La pandemia generada por el Coronavirus ha demostrado cuales son las prioridades de los gobiernos a nivel mundial y después de más de un año de su surgimiento los saldos son sumamente negativos para los pobres del mundo.
A los ancianos, a los pobres, simplemente se les ha dejado morir. La mayoría de las veces en una terrible soledad incrementada por las nulas políticas de atención oportuna y adecuada, terrible y frío aislamiento ante las amenazas de contagio.
Los gobernantes, con un falso discurso pro defensa de los Derechos Humanos, implementan las políticas de rapiña y control de la población con el argumento de la seguridad nacional, sanitaria o de cualquier tipo.
El circo de las elecciones en México exhibe nuevamente la cara traicionera de los políticos en la búsqueda de puestos de elección popular para olvidarse después, como siempre, de las promesas de campaña. La reelección de diputados es la moda.
Nuestro mundo, la vida humana en la tierra tiene futuro solamente si los pobres, los agraviados por el modelo capitalista de depredación y consumo nos organizamos y ponemos de acuerdo para frenar las políticas que atentan contra la vida.
Que migrar, buscar refugio y mejores condiciones de desarrollo humano no nos cueste la vida y la libertad. Que no suponga profundizar el dolor de abandonar nuestra tierra, a nuestros seres queridos y seamos bienvenidos siempre. Simplemente:
¡Vivos y libres nos queremos!
Desde un rincón del exilio
Juan Sosa Maldonado
Defensor de Derechos Humanos
