Nueva pifia de policías AEI

*Detuvieron a un comerciante de Etla, al confundirlo con otro
*Después de pasearlo 4 horas, llevarlo a hacer exámenes y hasta tomarle fotografías, le dicen “usted disculpe, fue un error”
Villa de Etla, Oaxaca, Viernes 25 de Septiembre, 2020 (Fuente: Agencias).- Tremendo error cometieron la mañana de este jueves Agentes Estatales de Investigación, luego que por garrafal error detuvieron a un ciudadano originario de Nazareno, del distrito de Etla, región Valles Centrales de Oaxaca, a quien, después de pasearlo por espacio de 4 horas, realizarle exámenes y fotografiarlo, lo bajaron del destartalado Tsuru para que se fuera con dios a su casa.
La historia que pareciera sacada del programa de comedia “La Hora Pico”, sucedió este jueves, siendo aproximadamente las 10:00, en las inmediaciones de Nazareno, Etla, cuando el comerciante Francisco Javier Morales Cruz se dirigía a realizar sus labores cotidianas, sin embargo, fue interceptado por 3 ágiles elementos de la AEI, quienes le ordenaron hincarse, poner las manos sobre la nunca y decir su nombre en voz alta, y además “confesar” para qué cártel trabajaba.
La gente que presenció tan espectacular operativo, no daba crédito a los que sus ojos veían, había caído tan peligroso delincuente en manos de la ley; sin embargo, al reconocer al vecino murmuraban, “qué habrá echo, si el Pancho Javier es una persona honesta, ojo alegre, pero honesto”.
Luego de asegurarlo, neutralizarlo y leerle sus derechos, como ejemplares elementos policiacos, procedieron a su traslado al centro de internación, en donde aprendería a portarse bien y no olvidarse de los buenos modales.
Pancho Javier apenas abría los ojos, su miedo era tal que no quería ni imaginar en qué terminaría esa pesadilla, sólo alcanzaba a ver de reojo el oxidado cañón de lo que un día fue un arma de fuego.
Al llegar a Tanivet, el médico que lo recibió le preguntó de todo, dese su primera relación sexual, hasta cuántas veces había ido al baño esa mañana.
Comentó Pancho que le revisaron hasta la próstata; al terminar el chequeo médico, va pa’ tras, ahora a la agencia municipal La Experimental, las yemas de sus dedos son testigos de que fueron empapados de tinta corriente para plasmar sus huellas en los anales policiacos que les daban la bienvenida a sus filas.
De pronto, una llamada telefónica a uno de los eficaces elementos policiacos cambió el rumbo de la historia, sólo oía: “Si jefe, no jefe, está bien jefe, pero es que es igualito jefe, ya ni pedo jefe, le damos viada entonces jefe”.
Luego de retirarse las gafas lentamente, un elemento policiaco que asomaba desnutrición avanzada, le confirmó lo que había oído: “Lárgate estás de suerte, te confundimos, agarra el pedo, andamos mal, has de cuenta que nada paso buey”.
Y así, más pálido que el rostro de López Obrador en las mañaneras, Pancho Javier se fue a su casa, seguido de las miradas frustrada de los integrantes del Tsuru gris.

