Ernesto Salcedo viola información clasificada para beneficio personal

*De la Jefatura de Análisis se fuga información clasificada que va a parar a los archivos del titular de la SSPO, violando la confidencialidad del Centro Nacional de Inteligencia
Ignacio MARTÍNEZ PLATAS / Agencia JM
Oaxaca, Oaxaca, Martes 04 de Febrero, 2020.- Con intrigas y apoyado por un grupo de incondicionales, Raúl Ernesto Salcedo Rosales logró llegar a la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca (SSPO), luego de dejar hecho un cochinero la delegación estatal del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), de donde fue cesado por la pérdida de un arma de fuego que tenía en resguardo.
El funcionario, que este viernes comparece ante las Comisiones de Seguridad y Protección Ciudadana y de Administración y Procuración de Justicia de la LXIV Legislatura del Congreso del Estado, también es acusado de violar la confidencialidad del CNI al sustraer información clasificada para su uso personal, con la ayuda de elementos que él mismo colocó previamente en áreas estratégicas, antes de ser cesado.
Raúl Ernesto Salcedo, que se jactaba de conocer a fondo la vida política, social y profesional de funcionarios y dirigentes sociales de Oaxaca, en una borrachera en un centro nocturno habría perdido un arma de cargo, pistola calibre 9 milímetros y por lo cual fue cesado en el año 2019.
Hasta ahora se desconoce si del incidente tuvo conocimiento o no el gobernador Alejandro Murat Hinojosa, al momento de nombrarlo Secretario de Seguridad Pública del Estado en sustitución de José Raymundo Tuñón Jáuregui.
Salcedo Rosales, originario del estado de Nayarit, llegó a la delegación de lo que fue el Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (CISEN), como agente investigador, posteriormente ascendió como subdelegado en la región del Istmo y más tarde, en la ciudad capital.
Con la llegada de Genaro García Luna a la Secretaría de Seguridad Pública Federal, éste lo designa delegado estatal del CISEN en Oaxaca, sin más méritos que haber concluido su carrera de licenciado en Derecho.
Su cercanía con García Luna lo encumbró, al grado de sentirse el hombre más poderoso en el círculo de la inteligencia nacional, lo que también lo habría convertido en acosador de las trabajadoras de la dependencia, de las áreas de investigación, información y análisis, que serían hostigadas sexual y laboralmente.
Esta actitud generó inconformidad e indignación entre el personal de la dependencia federal, que por la información clasificada que ahí se maneja, está exenta de toda injerencia externa de otros órdenes y órganos de gobierno, además de que todas sus actividades están sujetas a una férrea disciplina y total secrecía.
Desde su impenetrable bunker, Ernesto Salcedo habría hecho mal uso de la información confidencial en beneficio de sus “amigos y amigas”, entre ellas la ahora dirigente de CATEM, quien inició una campaña de guerra sucia en contra del Secretariado Sistema Estatal de Seguridad, Manuel Vera Salinas.
Las cosas no paran ahí, después del cambio en el gobierno federal y sin el apoyo de su protector García Luna, Salcedo Rosales, un hombre adicto a las bebidas alcohólicas y a la belleza femenina, en un recorrido nocturno en que hubo exceso de licor, el todavía delegado estatal de la CNI perdió el arma de cargo, cuya portación solamente está permitida a los delegados estatales.
Por ello, Raúl Ernesto fue obligado a pagar el arma y a firmar su renuncia; y a pesar de ello, fue nombrado Secretario de Seguridad Pública de Oaxaca el 19 de junio de 2019, en sustitución de José Raymundo Tuñón Jáuregui.
En las intrigas utilizadas por Raúl Ernesto para ser nombrado titular de la SSPO, contó con la ayuda de sus amigos Guillermo del Pozo y José Alfredo Álvarez Gómez, quienes “vendieron” la idea de que Salcedo Rosales es el hombre idóneo para ocupar la Secretaría de Seguridad Pública, por sus conocimientos en las agendas de riesgos de los 570 municipios y con ello acabaría con la delincuencia en Oaxaca.
De esa manera fraguaron el relevo en la SSPO, pero al mismo tiempo idearon debilitar y propiciar la caída del Fiscal General del Estado, Rubén Vasconcelos Méndez, para sustituirlo por José Alfredo Álvarez Gómez, coordinador de la Agencia Estatal de Investigaciones y ex policía federal.
Para ello, José Alfredo inició una campaña mediática, principalmente en portales digitales para denostar el trabajo institucional del Fiscal, lo cual fracasó rotundamente.
En esta maraña de intereses, Ernesto Salcedo antes de ser cesado transfirió a Leslie “N”, una amiga de Guillermo del Pozo, a la Jefatura de Análisis desde donde se fuga toda la información clasificada que va a parar a los archivos del titular de la SSPO, violando la confidencialidad del Centro Nacional de Inteligencia.
El jefe policiaco es repudiado por los mandos medios y por la tropa, gracias a sus constantes desaciertos operativos, ya que, por su falta de capacidad de mando, sin ningún conocimiento operativo y estratégico, pero sobre todo desconocimiento de la disciplina policiaco-militar, ha llevado al matadero a varios de sus elementos en diferentes puntos del estado.
En otra entrega se podrá documentar violaciones a los derechos humanos y al debido proceso, de quienes han sido detenidos en los diversos operativos policiacos en la región de Tuxtepec, Istmo, Sierra Sur y la Costa.

