Héroes inesperados

Oaxaca, Oaxaca, Sábado 25 de Septiembre, 2021 (Fuente: Agencias).- ¿Qué se siente ser un héroe? ¿Cómo cambia tu vida, salvar otra vida?

Si tuviera frente a mí a Javier Santiago, apodado “El Trucha”, conocido reportero -autodenominado “independiente” y de largo recorrido en la labor informativa-, definitivamente le preguntaría eso y hasta más.

¿Por qué hago mención de este personaje y su nuevo estatus?

Por una acción que en definitiva se puede catalogar como heroísmo puro, ese que difícilmente se ve; un acto de bondad, pero, sobre todo, de humanidad: salvó la vida de un joven que había sido apuñalado.

El equinoccio de otoño no sólo trajo una nueva estación del año, o la inauguración de la etapa de cosechas en diferentes latitudes del mundo. Trajo consigo una situación por demás aplaudible, ejemplar.

La noche del pasado miércoles, cerca de que el reloj marcara las 11, un video comenzó a circular en diferentes medios de comunicación: apoyado por policías, el reportero Javier Santiago atendió sin miramientos y con el valor y determinación por delante a un joven que había sido apuñalado en inmediaciones de la siempre caótica y pintoresca Central de Abastos.

No había ambulancias ni paramédicos cerca. Sólo estaba “El Trucha”, que se puso trucha y brindó primeros auxilios al sujeto que, por desgracia, había padecido ese infortunio. Incluso se le escuchaba dándole ánimos, tratando de mantenerlo despierto, en el momento en el que intentaba contener una hemorragia abdominal.

El mérito se lo llevó no sólo el valiente reportero, sino los policías que de una u otra forma, apoyaron en esos instantes llenos de angustia.

Reporteros y policías siempre viven con la crítica mordaz encima. Quizá muchos lo ignoran o incluso poco les importa, pero llevar a cabo sus respectivas actividades implica grandes sacrificios, carencias y toda clase de habladurías y por supuesto, peligros.

No falta quien diga que el reportero es un “chayotero” que se vende al mejor postor. O quien diga que el policía es un corrupto que vive de mordidas o para chingar al pueblo.

Pero el destino es caprichoso y hoy les dio una pizca de gloria a estos héroes inesperados para demostrarle a sus detractores de toda la vida que antes de sus profesiones u oficios, son seres humanos con empatía y un altruismo desbordante.

Ellos merecen todo el reconocimiento y admiración posible. Y así como ellos, a diario hay héroes anónimos que pasan desapercibidos, pero cuyos actos cambian al mundo, al menos por un instante.

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