Todos a comer “como Dios manda”

*Como siempre, el mercado “20 de Noviembre”, ubicado en el Centro Histórico de esta capital, a su máxima capacidad

 

Mario GIRÓN

Oaxaca, Oaxaca, Martes 24 de Julio, 2018.- La intensidad del humo blanco indica buenas nuevas para impacientes comensales en el mercado “20 de Noviembre”:

Extendida sobre poderosas brazas de carbón, la carne empieza a “sudar”, a soltar su grasa, a desprender su olor característico con el que logra abrir mucho más el apetito, hasta del más fuerte.

El tasajo, al igual que el chorizo, poco a poco reventando, la rica cecina roja, además de costilla y ubre, sin faltar la tripa seca u oreada se encogen, “chillan” sobre un montón de carbón convertido en fuego. La carne está alcanzado el grado máximo. Pronto terminará un proceso de asado de varios minutos, interminables cuando el apetito aprieta.

Sin embargo, dura más tiempo el protocolo del asado que su permanencia en la canasta forrada con papel de estraza. En breve tiempo el destino de la carne estará decidido. Acabará envuelta en una tortilla blanda para dar cumplimiento a la sagrada misión de poner punto final al apetito feroz de un turista ansioso de empezar a comer “como Dios manda”, como bien subrayan los oaxaqueños.

Se trata de un delicioso manjar acompañado de una guarnición consistente en guacamole, chiles de agua asados, rábano, cebolla, chepiche, chapulines, limón, en fin, una grata experiencia gastronómica, inolvidable para el paladar.

Ubicado en pleno corazón del Centro Histórico de esta capital, el mercado de carnes asadas y comedores, es un referente de importancia capital para el visitante nacional y extranjero. Los que debutan, regresan al día siguiente. Quienes ya vivieron tan inolvidable experiencia gastronómica, estarán de vuelta en el siguiente periodo vacacional.

Y mientras desde el auditorio Guelaguetza reportaban, en horario matutino, llenó total con motivo de la edición número 86 de la Guelaguetza 2018, fiesta de magia y tradición, homenaje a la diversidad racial de las ocho regiones, en el mercado “20 de Noviembre” no podían quejarse. Al tope el corredor del humo y los puestos de comida.

 

Todos de acuerdo en materia de cobro 

 

Esta vez, el consumidor no tuvo problemas a la hora de pagar la cuenta presentada, los precios son exhibidos, están colocados a la vista de todos. Las familias ordenan los kilogramos necesarios, de acuerdo a la capacidad del bolsillo. Un punto importante:

Propietarios de puestos con venta de carne se pusieron de acuerdo para no afectarse entre ellos, unificaron criterios en materia de costos. Todos vendieron al mismo precio, no hay diferencias, ni barato ni caro, todos cobrando la misma cantidad el kilogramo de carne. Ni buenas ni malas, ni caro tampoco barato.

Por ejemplo, estos fueron los precios por kilogramo exhibidos ayer:

 

*Tasajo $200

 

*Cecina $160

 

*Tripa $200

 

*Costilla $180

 

*Ubre $180

 

*Chorizo $140

 

*Surtido $175

 

Si acaso, variantes entre 10 y 15 pesos en el precio del chorizo y la cecina, principalmente, parejo en lo demás. La finta pues, para simular una sana competencia.

Un poco más adentro, en corazón del mercado “20 de Noviembre”, los puestos de comida a reventar, propietarios y el personal, no se daban abasto para atender el desayuno del turismo nacional principalmente.

En materia de precios, de 50 pesos en adelante. El desayuno lo más económico, consistente en huevos en todas las especialidades, enfrijoladas y chilaquiles sencillos, sin carne, principalmente.

Cabe destacar que los comensales eran visitantes, nacionales y extranjeros, turistas con capacidad de compra, consumiendo la gastronomía oaxaqueña, pagando lo que no todo el público local podría hacer acompañado de familia.

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