Así fue cómo la Sinfónica de Oaxaca se quedó a la mitad

*Se quedan sin trabajo 23 músicos, a quienes la Secretaría de Cultura estatal dio largas durante más de un mes para al final anunciarles que no los recontratarían

Oaxaca, Oaxaca, Martes 24 de Enero, 2017 (Fuente: Agencias).- La desaparición de la Orquesta Sinfónica de Oaxaca (OSO) era como un trago que iba pasando muy lento. Martha, Margarita y Laura lo presentían. El rumor de que los músicos honorarios no serían recontratados tras un año y medio de trabajo dirigido bajo la batuta de Juan Trigos se iba pareciendo más a una verdad.

Su contrato, lo sabían, vencía en diciembre, pero tras tres temporadas con programación semanal, cuatro discos, una temporada corta de ópera y acompañamiento de ballet, entre otras actividades que impulsaron a la Sinfónica de Oaxaca a nivel nacional e internacional, intuyeron que el paso lógico sería la recontratación.

Con el rumor de la desaparición creciendo, decidieron buscar al recién llegado gobernador de Oaxaca.

El 5 de diciembre acudieron a buscar a Alejandro Murat, quien había tomado protesta el 1 de diciembre como gobernador de Oaxaca, para entregarle un oficio e informarse sobre la continuación del proyecto de la Sinfónica.

La única explicación que recibieron fue que el Gobernador giraría el oficio a la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta), cuya titular es Ana Vásquez Colmenares.

Nunca lograron reunirse con Vásquez Colmenares, pero sí con Ignacio Toscano, subsecretario de Planeación Estratégica de Seculta, así como con los representantes de los músicos de base y los honorarios.

Tras recibir el oficio, Seculta tenía un plazo máximo de 10 días hábiles para dar respuesta oficial, el cual se incumplió. El 21 de diciembre, en una reunión con miembros de la OSO, Toscano dijo el respecto que «esa era una vieja estrategia política, que lo mismo daban 10 días que tres puntos suspensivos».

El 6 de enero, interceptaron a Toscano, quien como única respuesta ofreció que les responderían a través de un oficio. Es así como 3 días después, el 9 de enero, un oficio llegó a la casa de Martha Moreyra en el que se le informa que ya no hay presupuesto para que siga la Sinfónica por lo que no se volverá a contratar a 23 músicos, quedándose sólo con los 29 de base.

3.5 millones de pesos fueron el presupuesto de la OSO durante el año y medio que Trigos estuvo al frente.

Para las representantes de la extinta Sinfónica de Oaxaca, el Gobierno actuó con dolo, pues esperaron más de un mes para informarles que no continuarían con el proyecto.

«Sentimos de tristeza y enojo para arriba. Es información que ya sabían, pero no quisieron compartir, no es posible que un gestor artístico de tal renombre (en alusión a Toscano), no sepa cuál es el prepuesto de una sinfónica, no nos queda de otra que pensar que actuó con dolo y los que nos quedamos en el limbo no sentimos muy tristes», dice Martha en entrevista.

El asunto había comenzado a ventilarse desde octubre, cuando el entonces secretario de Cultura de Oaxaca, Alonso Aguilar, informó a la orquesta que debían esperar a que bajaran unos recursos de Gobierno federal para poder recibir un pago que les adeudaban desde julio, además de dinero para continuar con una gira que estaba planeada.

«Él, Aguilar, señaló al diputado Neri (Francisco Martínez Neri, diputado federal por Oaxaca) de que no bajara el recurso. Entonces fue cuando la gente empezó a preguntarle a Neri y, de la noche a la mañana, bajó el recurso, pero el dinero para la gira sigue sin aparecer», explica la violista Margarita Barrientos.

Del presupuesto de 155 millones de pesos aprobados para la Secretaría de Cultura, solo el 6.4%, es decir, 9.92 millones de pesos, se emplearán para todas las actividades artísticas y culturales en la entidad, entre ellas las de la Sinfónica. El resto se usará en salarios, compensaciones, luz y rentas.

“Desde el 5 de diciembre todo lo hicimos por la vía institucional, hemos buscado un acercamiento con Vásquez y nunca hubo opción para poder negociar y ver la realidad en las que estábamos”, refiere Martha.

Desde el 5 de diciembre lo primero que nos dijeron es no hay dinero, la orquesta sinfónica sale muy cara, no tenemos dinero».

Sin embargo, a decir de Vásquez Colmenares la orquesta operaba con gastos excesivos y lujos que ya no podían permitirse (Reforma, 18 de enero de 2016), a lo cual Trigos respondió un día después diciendo que no hubo despilfarro y lo que habían hecho con los recursos había sido «un milagro».

Tras días de esperar una respuesta final, ésta llegó el 16 de enero cuando Ana Vásquez Colmenares informa que, debido a que Seculta perdió presupuesto federal, sólo se contratarán a 11 nuevos músicos, además de los 29 de base, así como que la orquesta no tendrá director sino un asesor que definirá el repertorio.

En el último año, la OSO grabó cuatro discos y realizaron una temporada corta de ópera y acompañamiento de ballet, entre otras actividades que la impulsaron a nivel nacional e internacional.

«Todo esto nos deja un sabor amargo, porque Oaxaca es cuna de grandes artistas, pero ellos ya dieron su postura, en lo personal, después del ruido que hicimos, me siento satisfecha, siento que soy un músico profesional, sé que habrá muchas oportunidades allá fuera. Creo que con ellos hemos cerrado», señala la flautista Laura Gracia.

En un comunicado emitido el mismo 16 de enero, el comité de representantes de la extinta Sinfónica de Oaxaca –encabezado por Martha, Margarita y Laura—señala que en vista de no contar con la disposición de Seculta para lograr la continuidad del proyecto de la Sinfónica de Oaxaca, decidieron ya «no insistir en apelar a su buena voluntad y criterio para lograr la supervivencia de un proyecto tan importante y exitoso como lo fue la Sinfónica”. (huffingtonpost.com.mx)

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