Derechos y dignidad de mujer, pisoteados

*Directora de la Instancia Municipal de las Mujeres fue encarcelada

Oaxaca, Oaxaca, Miércoles 29 de Mayo, 2024 (Fuente: Fernando Pimentel).- En el corazón de Santo Domingo Teojomulco, del distrito de Sola de Vega, región Sierra Sur de Oaxaca, las mujeres enfrentan una sombría realidad de represión y violencia.

La Red Nacional de Abogadas Indígenas (RAI) ha lanzado una denuncia que pone al descubierto las atrocidades cometidas por las autoridades municipales, encabezadas por el presidente municipal Uriel León Venegas y el síndico Eliud Pérez Sánchez, quienes se amparan en los “usos y costumbres” para perpetuar un régimen de abuso y discriminación.

La historia de María Martínez Bautista, regidora suplente de Equidad de Género y directora de la Instancia Municipal de las Mujeres, ejemplifica esta lucha desigual.

El 26 de mayo de 2024, tras una asamblea general, María fue falsamente acusada de divulgar en redes sociales una relación extramarital, un pretexto fabricado para justificar su encarcelamiento.

En realidad, las autoridades municipales querían desviar los fondos destinados a la Instancia de las Mujeres, gestionados por María, para otros fines.

El 16 de mayo, el síndico irrumpió en su hogar, confiscando y revisando sus dispositivos electrónicos y los de su hija, violando su privacidad y derechos. Las amenazas y el encarcelamiento de María son un ejemplo de un sistema de justicia corrupto y machista, donde las voces disidentes son silenciadas y castigadas con crueldad.

María, ahora aislada y torturada psicológicamente, no puede ver a su hijo con discapacidad, a quien cuida. Esta deshumanización y desprecio por los derechos de las mujeres son evidentes en cada acción de las autoridades municipales.

La situación de María no sólo es un ultraje contra ella, sino contra todas las mujeres de Teojomulco, que ven cómo su lucha por igualdad y justicia es pisoteada.

La RAI ha exigido la intervención inmediata del gobernador Salomón Jara Cruz y de las instancias estatales y de derechos humanos para poner fin a estos abusos y liberar a María Martínez.

Es urgente actuar con celeridad para detener estas prácticas y asegurar que los derechos de las mujeres sean respetados y protegidos.

La comunidad de Santo Domingo Teojomulco necesita un cambio urgente.

La violencia institucional y la represión de género no pueden seguir siendo la norma.

Las autoridades deben comprometerse a erradicar estas prácticas y construir una sociedad donde las mujeres vivan libres de violencia y discriminación.

La historia de María es un llamado a la acción.

No podemos permanecer indiferentes ante esta injusticia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *