Abogada indígena rompe tradición y ya es la edil más joven del país

Abogada indígena rompe tradición y ya es la edil más joven del país

*Con 26 años, Teresita de Jesús Luiz Ojeda ganó, por el PRI, la alcaldía de San Dionisio del Mar, Oaxaca; “las mujeres tenemos que demostrar que las cosas están cambiando”, dice a La Razón

San Dionisio del Mar, Juchitán, Oaxaca, Viernes 17 de Junio, 2016 (Fuente: razon.com.mx).- “Abogada, vaya a arreglar ese problema de sus hermanos y resuélvalo”, era una orden común que escuchaba de voz de su madre cuando apenas tenía siete años. Hoy, 20 años después, con una carrera terminada, no sólo resuelve problemas de sus hermanos, sino de toda una comunidad. Es la primera mujer, huave, electa como presidenta municipal, en la lejana comunidad de San Dionisio del Mar en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca.

“De pequeña era una niña muy enfermiza, pero también muy inquieta, en esta comunidad no hay muchas oportunidades y a los críos se les enseña a trabajar desde chicos, ella salía a vender verduras con su hermana, se echaba su canasto a la cabeza y se iba, nunca puso pretextos para no ir, sólo cuando tenía tarea y siempre dijo que sería abogada”, recuerda con entusiasmo su madre.

Un enorme patio alberga un frondoso árbol que da sombra es el marco perfecto para observar el hogar donde la familia ha vivido siempre; grandes hamacas penden en una parte del patio y se miran objetos característicos de todas las casas en el Istmo, lavaderos y animalitos que corren a lo ancho y largo del lugar, así como plantas y enseres de cocina.

Teresita de Jesús Luiz Ojeda, egresada de la Universidad Veracruzana de la licenciatura en derecho, ha hecho historia al convertirse no sólo en la primera presidenta municipal electa, sino en la persona más joven que ocupa ese cargo, ya que por tradición esos puestos sólo eran destinados para los hombres mayores.

De cuerpo espigado, ojos pequeños, piel apiñonada y una larga cabellera, Teresita de Jesús sonríe tímidamente cuando se le llama presidenta, es algo a lo que todavía no se acostumbra y que le va a costar trabajo asimilar, “porque no me lo esperaba”.

Su madre, doña Silvia Ojeda Díaz, quería que su hija fuera maestra, que estudiara en la normal y fuera profesora, pero ella se negó rotundamente.

“No mamá, yo voy a estudiar leyes para ayudar a mi pueblo, me dijo muchas veces y mire hasta dónde ya llegó. La veo y me da tanto gusto que supo defender lo que quería, siento mucha emoción y mucho orgullo”, narra la mujer mientras se tapa el rostro intentando ocultar sus ojos llenos de lágrimas.

La joven abogada ikotjs, como los huaves se llaman a sí mismos, debe su nombre de pila a las santas patronas de su comunidad, ella y su hermana gemela fueron bautizadas como Teresita de Jesús y María de Jesús, las “cuaches” como las conoce la comunidad desde que nacieron.

Enmarcada en el calor característico de las comunidades cercanas a los pacíficos, San Dionisio del Mar es uno de los 570 municipios que conforman el estado de Oaxaca y parte de los pueblos huaves que integran San Mateo del Mar, Santa María del Mar y San Francisco del Mar, donde la actividad primordial es la pesca.

Siete horas de viaje en autobús de Oaxaca capital a San Dionisio del Mar, hacen una ruta llena de paisajes en la que sobresalen los parques eólicos, instalados desde hace varios años y que forman parte de los conflictos que enfrentan los indígenas huaves.

Una elección sin precedente. Sin un interés real por la política, Teresita de Jesús llegó a la candidatura de su comunidad de manera fortuita, el candidato inicial era su papá, Mayolo Luiz Gallegos, quien contendía por segunda ocasión, elegido por el Consejo Político de la comunidad, abanderado del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

“Aquí el candidato no lo elige el partido, sino los adultos mayores que integran el consejo, yo iba por segunda vez porque hace tres años algunos candidatos inconformes quemaron las urnas, pese a las denuncias nunca logramos una extraordinaria y nos mandaron un administrador”, señaló el padre de la alcaldesa electa.

En esta ocasión, por unanimidad fue elegido nuevamente, apoyado por el pueblo Mayolo Luiz acudió a su registro. Un nuevo golpe le esperaba cuando el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana le negó la posibilidad argumentando la paridad de género, es decir, el candidato debería ser una mujer.

Así llega Teresita de Jesús a la candidatura de su comunidad, respaldada primero por su padre y luego por el consejo, quien vio en ella una prolongación del esfuerzo de su familia, sin dejar de lado la fama que tenía de ser una joven responsable, solidaria y con mucha fortaleza.

“Al principio no quería mucho el cargo porque pensaba en mí, porque había visto todo el esfuerzo que habíamos hecho para lograr la candidatura, pero le dije que ella era parte de mí y que el trabajo se iba a hacer por el pueblo, para sacarlo adelante”, recordó Mayolo Luiz.

De rostro amable y conversación amena, el padre de la presidenta electa narra la felicidad que le causó que la comunidad mostrara su respaldo a la candidatura de su hija pese a su juventud e inexperiencia en asuntos políticos.

El mérito de Teresita de Jesús no sólo consistió en aceptar la candidatura, sino en unificar a los demás partidos para establecer una planilla única que redituara en un cabildo plural y no dar paso a conflictos que generaran violencia.

“Ella habló con los demás candidatos, les dijo que deberían unirse para no dar paso a problemas que generaran el envío de un nuevo administrador, nosotros teníamos la mayoría de votos, así que el puesto de presidente era de ella de todas formas”, explicó.   No tengo miedo, voy a hacer la diferencia. De voz suave y sonrisa serena, ataviada con una blusa rosa y unos jeans, un peinado discreto y una felicidad que se le nota en el rostro, Teresita de Jesús asegura que ésta es una gran oportunidad que Dios le dio para servir a su gente.

“Somos una comunidad con muchas necesidades, con mucho rezago social, así que hay mucho por hacer en San Dionisio del Mar”, explica mientras sonríe al ser cuestionada sobre si practica su hablar para fungir en breve como funcionaria pública.

“Yo todavía lo estoy asimilando, no me gustaba mucho la política porque veía todo lo que ya había pasado con mi papá, las instituciones muchas veces no responden y eso es desalentador, pero estoy segura que el trabajo será bueno y que podemos hacer la diferencia”, confió.

Al narrar de manera tranquila el momento que marcó su vida de manera inesperada, la edil electa señala que la vida actual de su municipio es histórica porque nunca antes las mujeres habían tenido tanta participación en una elección.

Y es que en San Dionisio del Mar, casi el 47% de la población vive en pobreza extrema, sus necesidades más apremiantes son el agua potable, la salud, la seguridad y los apoyos a las principales actividades económicas que son la pesca y el campo, en ese orden.

“La vocación que tengo es de servir a la gente, y si llegan otras oportunidades en esta línea las tomaré, nunca pensé que esto fuera a darse así, lo que ha llamado la atención es que una mujer huave vaya a ocupar el cargo, yo lo veo como una gran oportunidad para todos”, dijo.

Segura de que no será la única mujer a partir de hoy en ocupar un puesto público, Teresita de Jesús expresa su orgullo de haber sido punto de unión en su comunidad, misma que estaba catalogada por las instituciones de gobierno como un foco rojo para esta elección.

Un dato curioso es que de los seis candidatos a la alcaldía de San Dionisio del Mar, incluyendo a Teresita de Jesús, sólo uno era hombre. Eran mujeres las candidatas del PRD, Morena, Verde Ecologista, PRI y PT, el PSD postuló un varón.

“Por esa circunstancia cuando fuimos a la negociación sí hubo un poco de jaloneo, quizá sobre todo porque éramos mujeres, pero valió que yo tenía la mayoría de votos para que se definiera la presidencia, sin embargo creo que todos trabajaremos por un solo objetivo”, confió Teresita de Jesús.

Al señalar que quizá por su edad, el peso de la responsabilidad se siente aún más fuerte, Luiz Ojeda tiene claro que una cosa es ganar y otra muy distinta gobernar, sobre todo en un municipio en que las necesidades apremiantes hacen que la comunidad sea más exigente.

“Me han preguntado si no tengo temor de que a la primera en un cabildazo me destituyan, yo digo que no, que creo que vamos a trabajar bien en beneficio de un solo objetivo que es el pueblo de San Dionisio y vamos a trabajar por la gobernabilidad, serán dos años intensos, pero insuficientes para tener resultados”, reconoció.

No tener tanto contacto con mujeres de la política reditúa en que no hay alguna que inspire sus próximas acciones, sin embargo, hay una fuera de ese ámbito a la que admira por su fortaleza y por sus ganas de luchar y salir adelante siempre: su madre.

“Ella ha sido un pilar importante, siempre nos enseñó a luchar por nuestros objetivos. Me impulsó a salir de mi comunidad para conocer nuevas cosas y nuevos lugares, creo que tengo un compromiso sobre todo con ella y con mi papá, para hacer bien las cosas”.

Estudiante destacada desde sus primeros años de escuela, la joven indígena egresó de la Universidad Veracruzana con promedio de 9.5, fortaleciendo siempre no sólo su lado intelectual, sino también espiritual, por lo que actualmente profesa la religión cristiana pentecostés.

Teresita de Jesús se autodefine como seria, responsable, puntual en lo que hace, le gusta leer y seguir aprendiendo.

“Estoy contenta, pero más comprometida con lo que tengo que hacer, tengo fe en que todo va a salir bien, que vamos a cumplir con el compromiso hecho, el mayor reto será mantener la estabilidad de San Dionisio”, afirma.

Como toda mujer joven, planea tener su propia familia, pero por el momento su mente está ocupada en demostrar que su pueblo no se equivocó al elegirla y pondrá todo su esfuerzo para no defraudarlos.

“Las mujeres tenemos que demostrar que podemos hacer muchas cosas, las cosas están cambiando y tenemos que luchar por nuestros sueños pero tienen que estar fundamentados en lo que podemos hacer, que no nos rindamos ante las adversidades, vale la pena porque el que persevera alcanza”.

Aunque en Oaxaca actualmente sólo existen 13 mujeres alcaldesas en los 570 municipios, el trabajo de Teresita de Jesús podría marcar la diferencia no sólo en la zona huave, sino en todo Oaxaca donde existen miles de mujeres que aún no tienen la oportunidad de votar ni ser votadas.

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