Recuerdan al Maestro Rubén Vasconcelos Beltrán

Claudia GONZÁLEZ

Oaxaca, Oaxaca, Martes 30 de Junio, 2020.- En diversos espacios y lugares, principalmente en su familia y amigos más cercanos, este lunes 29 de junio, Rubén Vasconcelos Beltrán (1940-2016), en su 4º aniversario luctuoso, fue recordado con mucho cariño y gran añoranza, quien fuera el cronista de la Ciudad, hombre apasionado de Oaxaca, que se caracterizó por defender y divulgar la riqueza cultural, histórica y social de las y los oaxaqueños.

Estudioso de la literatura y las artes, escritor, cronista de la ciudad

Estudioso de la literatura y las artes, escritor, cronista de la ciudad de Oaxaca, catedrático y Rector de la UABJO, querido por muchos, en demasía, Rubén Vasconcelos Beltrán falleció un miércoles 29 de junio, pero del año 2016, en el Hospital “Reforma” de esta capital, a los 77 años de edad, víctima de un padecimiento que se le complicó (en el páncreas).

Hasta la funeraria “Núñez Banuet” de la colonia Reforma acudieron diversos personajes de la vida social, política y de la cultura y el arte de Oaxaca, en donde se veló de cuerpo presente. Al día siguiente, el jueves, recibió un homenaje de cuerpo presente en el majestuoso teatro “Macedonio Alcalá” a la 1:30 de la tarde. De igual forma, el mismo jueves, el cabildo municipal de Oaxaca de Juárez rindió un homenaje póstumo de cuerpo presente al maestro Rubén Vasconcelos Beltrán, en Salón Porfirio Díaz Mori a las 11:30 horas.

Fue así que, hondo pesar causó en Oaxaca y en algunas partes de la república, la muerte del cronista de la ciudad.

Quién no recuerda a Don Rubén Vasconcelos, con su andar tranquilo, sereno, conocedor, ya sea para presumir y dar detalle de alguna calle, alguna obra arquitectónica, incluso alguna obra de arte o algún artista oaxaqueño… también para acompañar la presentación de algún libro y dar su interesante opinión de la obra.

Vasconcelos Beltrán logró ganarse el respeto de muchas generaciones, puesto que tuvo un incesante compromiso por la educación, ya sea como catedrático de las Preparatorias y de la Facultad de Contaduría de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” (UABJO), o como escritor, investigador.

Su oficio de cronista de la ciudad lo llevó a crear obras literarias que dan cuenta de la historia de la también llamada Verde Antequera. Entre sus obras destaca “Crónicas. Costumbres, tradiciones e historias”, “Efemérides oaxaqueñas” y su más reciente publicación, “Oaxaca, ciudad para Vivirla y Contarla”.

Su perfil e historia

Vasconcelos Beltrán nació en la ciudad de Oaxaca en 1939, en el barrio de La Merced, y estudió en la Escuela Primaria Urbana Federa Enrique Pestalozzi”, y en el Instituto de Ciencias y Artes del Estado.

Para poder costearse sus estudios trabajó muchos años como peluquero.

Cursó la Preparatoria Generalm, después logró titularse de Licenciado en Administración de Empresas en la Escuela de Comercio y Administración en la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), de donde fue Rector.

También fue becado por la Organización de Estados Americanos para hacer su posgrado en la Escuela de Administración de Empresas de la Fundación “Getulio Vargas” de Sao Paulo, Brasil.

El Licenciado Rubén Vasconcelos Beltrán “Cronista de la Ciudad”, dedicó gran parte de su vida a la difusión de la riqueza cultural de Oaxaca, particularmente de la ciudad capital, actividad que desempeñó hasta sus últimos días. Laboró en el sector privado y público.

Se desempeñó como director de la Escuela de Artesanías Oaxaqueñas, Director del Instituto de Investigaciones Sociales para la Integración del Estado, Director de Educación Cultura y Bienestar Social, Director General del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, Representante Estatal del CONALEP.

En diciembre el año 2001 fue nombrado por decisión del Honorable Cabildo Municipal “Cronista de la Ciudad de Oaxaca”; el 25 de abril del 2009 en el marco del 477 aniversario de ciudad, en sesión solemne, recibió la Medalla Donají y el nombramiento de Ciudadano Distinguido.

Fue una de las voces más respetadas en el rescate de la riqueza patrimonial, constantemente amenazada por la ineludible transformación urbana de la Ciudad de Oaxaca.

Dedicó muchos años de su vida en dictar conferencias y cursos que sensibilizaban a los habitantes de la ciudad y a los prestadores de servicios turísticos sobre el enorme legado arquitectónico e histórico que deben contribuir a preservar.

Su facilidad de platicar, narrar y escribir, así como su agudeza para recoger los pequeños y grandes acontecimientos de su ciudad, le valieron el respeto y cariño de todos los oaxaqueños.

En su desempeño profesional ocupó diversos cargos: Director del Instituto de Investigaciones para la Integración Social del Estado, Asesor Técnico del Comité Estatal de Promotores Voluntarios, Director general de ADOSAPACO, ahora SAPAO, titular de la Dirección de Cultura y Bienestar Social, Director General del Consejo estatal para la Cultura y las Artes de Oaxaca, y diputado local.

Formó parte de la Asociación Nacional de Licenciados en Administración, del Club Rotario, de la Asociación nacional de Geografía y Estadística y del Consejo del Centro Histórico de Oaxaca.

Políticamente desempeñó distintos cargos en el Partido Revolucionario Institucional, se desempeñó como asesor y gerente de diferentes empresas privadas.

Toda una vida dedicada a la historia de Oaxaca

Desde muy pequeño, de la mano de su abuelo conoció Oaxaca, aprendió a vivirla y contarla. Este 30 de junio cumpliría 76 años, pero este miércoles, el Cronista de la Ciudad, el maestro Rubén Vasconcelos Beltrán trascendió, al legar a Oaxaca una vasta obra y una vida dedicada a la historia de su tierra.

Este insigne oaxaqueño nació el 30 de junio de 1940 en el tradicional barrio de La Defensa, donde aprendió a admirar su ciudad, a conocer sus orígenes e historia; temas que lo movieron para que el resto de sus días se los dedicara por entero. No había un oaxaqueño que conociera más de Oaxaca que el maestro Rubén Vasconcelos Beltrán.

Una minuciosa y disciplinada indagación del devenir de esta tierra permitió que dejara un legado cultural inigualable en su labor callada y permanente como cronista de la ciudad, a la cual le dedicó cientos de páginas de sus libros “Costumbres, tradiciones e historias”, “Efemérides oaxaqueñas” y su más reciente publicación “Oaxaca, ciudad para Vivirla y Contarla”, editado por la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (SECULTA).

Mientras se ayudaba trabajando como peluquero, pudo realizar sus estudios profesionales en la Universidad “Benito Juárez” de Oaxaca, donde cursó la Licenciatura en Administración de Empresas, carrera de la que hizo un postgrado en Sao Paulo, Brasil.

Recordaba que, a su regreso a Oaxaca, se desempeñó desde 1979 en distintos cargos en la administración pública del Gobierno del Estado. Llegó a ser director de la Escuela de Comercio, hoy Facultad de Contaduría y rector de la Universidad “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), así como catedrático de las Preparatorias y de la Facultad de Contaduría de la UABJO.

También fue Jefe del Departamento de Estudios Socioeconómicos y desempeñó el cargo de director del Instituto de Investigaciones para la Integración Social del Estado; director general de ADOSAPACO, titular de la Dirección de Cultura y Bienestar Social, y Director General del Consejo estatal para la Cultura y las Artes de Oaxaca.

En diciembre del 2001, por decisión del Honorable Cabildo Municipal, fue nombrado “Cronista de la Ciudad de Oaxaca”; el 25 de abril del 2009 en el marco del 477 aniversario de ciudad y en sesión solemne, recibió la Medalla Donají y el nombramiento de Ciudadano Distinguido.

Dedicó muchos años de su vida en dictar conferencias, cursos y visitas guiadas que sensibilizaban a los habitantes de la ciudad y a los prestadores de servicios turísticos sobre el enorme legado arquitectónico e histórico de la Verde Antequera.

Fue una de las voces más respetadas en el rescate de la riqueza patrimonial, constantemente amenazada por la ineludible transformación urbana de la Ciudad de Oaxaca, pero además su ejemplar labor, permitió que heredara al estado y al país un importante legado cultural.

Al respecto, Alonso Aguilar Orihuela, en el último libro del maestro Vasconcelos “Oaxaca, ciudad para Vivirla y Contarla”, apunta: “ha sido un testigo privilegiado de las grandes transformaciones que ha tenido su ciudad en los últimos cincuenta años”.

“De pequeño acompañaba al sacerdote de su parroquia a visitar enfermos por diferentes rumbos de la ciudad y como adulto, en su faceta de vendedor de seguros y autos, mantuvo un estrecho contacto con la gente de su entorno”.

“Su facilidad para narrar historias y relacionarse con todo tipo de personas, lo motivaron a iniciar un largo periplo por el mundo de las letras mismo que, años después le valió un merecido reconocimiento, al ser nombrado en 2001 como cronista de la ciudad”.

“Don Rubén revaloró el noble oficio de escuchar, escribir y relatar las voces de los protagonistas del día a día en la ciudad de Oaxaca. Tuvo la sensibilidad de acercarse a las historias de los hogares oaxaqueños, la precisión para escribir sus gestos, la claridad para encontrar los ritmos y matices y la visión para ver los nuevos caminos de las costumbres y tradiciones”, agregó.

Lo describió así: “Don Rubén Vasconcelos Beltrán, la imagen de un Oaxaca bucólico, apacible; un hombre que nos mostró entre anécdotas y experiencias, la memoria de sus calles, el rumor de sus colonias, los colores de sus tradiciones”.

“Ahora, en su aniversario luctuoso, le agradecemos, le reconocemos y estimamos con el valor del tiempo la herencia cultural que deja para los hijos de Oaxaca. Hoy quiero agradecerle por fortalecer los lazos que unen a las familias, a través de las costumbres y tradiciones, revitalizando cada historia en cada generación. Quiero agradecerle, don Rubén, por toda su paciencia, templanza, cordura y amor que tuvo por Oaxaca y los oaxaqueños, dejando en los corazones de quienes lo escuchamos y leemos el germen de un Oaxaca que te despide con honores”, dijo Aguilar Orihuela.

“Rubén fue nuestros ojos y oídos a través de la historia; hoy, nos toca a nosotros la importante y difícil tarea de hacer la reseña de su partida”, indicaron sobre el Maestro Vasconcelos Beltrán en su momento.

“Observador y aprendiz constante que se ganó el afecto y reconocimiento del pueblo oaxaqueño a quien sirvió desde distintos lugares, consolidándose como un hombre, que es uno y múltiple a la vez”, se ha mencionado sobre él.

“Rubén Vasconcelos Beltrán jamás morirá, su trabajo lo hará trascender más allá de nuestra época”, se ha indicado al recordarle.

“Evoquémoslo con alegría por su legado, por haber coincidido junto a él en esta vida. Su paso fue venturoso, prolifero e intenso, un hombre amado y llamado a trascender”, se pide.

Rubén Vasconcelos Beltrán fue una de las voces más respetadas en el rescate de la riqueza patrimonial, constantemente amenazada por la ineludible transformación urbana de la Ciudad de Oaxaca.

Dedicó muchos años de su vida en dictar conferencias y cursos que sensibilizaban a los habitantes de la ciudad y a los prestadores de servicios turísticos sobre el enorme legado arquitectónico e histórico que deben contribuir a preservar.

Las escaleras del Fortín llevan su nombre

Andador y Callejón “Rubén Vasconcelos Beltrán” es la nueva nomenclatura de las escaleras del Fortín que nos conduce a lo más alto, al auditorio Guelaguetza, sede de la máxima fiesta oaxaqueña de clase mundial.

De este modo, “el maestro Rubén Vasconcelos Beltrán nos legó el mejor ejemplo de cariño y respeto para con esta gran ciudad, a la que disfrutó, caminó, estudió, investigó y difundió”, se dijo un miércoles 23 de mayo del año 2018, año en que dichas escaleras se inmortalizaron con el nombre de Vasconcelos Beltrán, ya que “Don Rubén Vasconcelos Beltrán no se cansó, existió con profunda responsabilidad e intensidad el rol de cronista, fue el historiador, el investigador, narrador del pasado y presente. Trascendió por su compromiso y respeto al solar que lo vio nacer en el barrio de la Merced. Vasconcelos Beltrán es de la vieja guardia de importantes mujeres y hombres capitalinos que dejaron importante legado y hueco difícil de llenar. Ellos fueron la luz que iluminó la grandeza de una ciudad que hoy nos convoca a cuidarla organizadamente, la obligación es entregarles mejores cuentas a los que nos observan, a las nuevas generaciones, sí, pero en coordinación de esfuerzo con la autoridad municipal”.

También existe la Biblioteca “Rubén Vasconcelos Beltrán”

La Biblioteca Pública “Rubén Vasconcelos Beltrán” que se ubica al interior del mercado “20 de Noviembre”, en esta capital, también hacen y le dan homenaje al hombre estudioso y letrado. En este espacio se pueden consultar más de 150 libros de diferentes temas de interés, además que es un lugar ideal para descanso o avanzar con su lectura favorita.

Con este espacio inaugurado un viernes 29 de junio, pero del año 2018, se busca apoyar en el proceso de aprendizaje y aprovechar el tiempo libre de la niñez oaxaqueña principalmente de los pequeños en edad escolar cuyos padres son mercaderes, locatarios o trabajadores de este mercado, así como del “Benito Juárez y el de “Artesanías” y todas las personas que deseen acercarse.

Además, este espacio se encuentra abierto para recibir todo tipo de donaciones de material literario como libros, revistas, enciclopedias, entre otros, con lo que se espera incremento del acervo bibliográfico de esta biblioteca, además de generar más espacios de lectura.

Abierta de lunes a domingo, brinda la opción de acercarse a la lectura además de que por las tardes se apoyan con las tareas, con lo que se mejora el desempeño de los menores en sus escuelas, así como cursos en todas las temporadas del año.

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