Bordando otros males en el Museo Textil

*Bordando otros males presenta una explosión colorida de la opresión del narco y sus efectos

*A partir de agujas, hilo, yemas, tinta y agua, se coloca al miedo como una olla de presión que explota ante la necesidad de volver a caminar en libertad por nuestras calles

*Miguel Hernández realiza cada pieza mezclando las técnicas de bordado, acuarela y estampa reflejando la imponente agresión

Oaxaca, Oaxaca, Sábado 13 de Julio, 2019 (Fuente: Agencias).- La exposición titulada «Bordando otros males» de  Miguel Hernández se encuentra exhibida en la sala Ixtle del Museo Textil de Oaxaca.

Bordando otros males presenta una explosión colorida de la opresión del narco y sus efectos. Representa nuestra tierra, la patria bajo la sombra de un sistema generado por delincuencia. A partir de agujas, hilo, yemas, tinta y agua, se coloca al miedo como una olla de presión que explota ante la necesidad de volver a caminar en libertad por nuestras calles.

Lily Márquez Tamayo explica que, en esta exposición, Miguel Hernández realiza cada pieza mezclando las técnicas de bordado, acuarela y estampa reflejando la imponente agresión. Reflexiones que atraviesan al artista desde el 2012 a la fecha.

Cada pieza, es el resultado de años de trabajos que representan una faz generada por el sistema narco transgresor. Cultura reflejada en cada hilo, en cada puntada mezclando diversos lenguajes. Aquellos que abrazan y suavizan, aquellos que abrigan y cubren, la patria, la religión. Símbolos patrios moldeados a la tangente realidad. Los hilos bordados en Miguel exponen el reflejo de un sistema impuesto en la cultura de nuestro país, como aquellos hilos de titiritero. Cuerpos sin nombre, sin figura, violentados por ‘ellos’ criminales que hilvanan a presión su voluntad sobre la Madre Tierra, sobre ‘las moiras’. Sobre nuestra libertad.

En el texto que acompaña explica que la sombra del narco manipula la sociedad actual. Nuestras calles se acompañan del miedo y las personas se han desfigurado por acatar un sistema aculturado y superficial en miras del poder. Hoy, los temores se sienten como piquetes de aguja, que nos van hiriendo hasta llenarnos de puntadas rehaciendo nuestra personalidad.

Mencionan que piquetitos que se van multiplicando expandiendo el dolor. Dolor que arropa. Cobijo protector que esconde al grito ensordecedor, y su escucha. ¿Cuándo inició ese sentimiento? ¿Cuándo permitimos entrar a casa a la narco cultura? ¿Cuándo dejé de andar en las calles por temor a ser ‘levantada’? ¿Lo has sentido también? ¿Has rozado al cuerpo inánime? ¿Aquel que se la arrebató al alma por la plata? Hilvana corazones trasgredidos por la ilusión, vinculando una esperanza… compartida por muchos.

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