Calles capitalinas, en poder de la destrucción

*Intransitables cuatro calles de la 5 de Febrero: 350 baches las devora

*Familias con décadas soportando el calvario

 

Mario GIRÓN

Oaxaca, Oaxaca, Miércoles 07 de Noviembre, 2018.- Con lo que sea: escombro, piedra, pedazos de ladrillo y sin éxito, vecinos intentan sellar los principales baches y otros ejemplos de fracturas en el pavimento, un total de 350 fallas que devoran y convierten en intransitable cuatro calles de la 5 de Febrero, en la colonia Morelos.

Pese a que automovilistas, camioneros y motociclistas la consideran una vía importante de desahogo cuando bloqueos entorpecen la circulación, históricamente las calles siguen sin ser consideradas para una obra de rehabilitación total.

Para quienes tienen el valor de utilizarlas y, por ende, correr el riesgo de que algo negativo suceda a la unidad de transportación, el calvario empieza en la avenida Lázaro Cárdenas, hasta el entronque con la Norte número 1.

Parecen barcos de papel automóviles y camiones repartidores de gas o refresco. Al caer en el bache empieza el zangoloteo, a moverse como llevados por las olas. Con esfuerzo, lentamente, ganan la superficie. Antes que el conductor se recupere, vuelve a caer en otra horadación, una dura prueba más para la carrocería.

La base de las cuatro calles no sirve, desapareció el poco pavimento que como recuerdo mantenían. Vecinos lo han perdido todo y los que están en posibilidad de hacerlo, un poco de agua riegan frente al hogar o negocio, intentando, con malos resultados, someter una fina y peligrosa capa de polvo convertida en la cruz de familias con décadas soportando el calvario.

Aunque la destrucción prevalece, 5 de Febrero goza de la bendición de la naturaleza, un par de palmeras y árboles gigantes ofrecen una postal provinciana, digna de admirarse. Existen señoras y ciclistas haciendo un alto bajo la sombra de un poderoso representante natural.

Aunque no pueda creerse en pleno siglo 21, vecinos y comerciantes expresan temor, no quieren opinar sobre la destrucción en las calles, temen lo peor, la clásica represalia de inspectores, para los que tienen negocio, o el ajuste de cuentas cuando acudan a pagar el impuesto predial.

Optan por el silencio, pero a micrófono cerrado de grabadora, se lanzan con todo, reprueban el trabajo de los responsables, cobrando, sin devengarlo, por mantener en buenas condiciones y, por ende, utilizarlas con seguridad, arterias capitalinas en poder de la destrucción.

La calle 5 de Febrero fue una de las más circuladas antes y después del 1 y 2 de noviembre, con motivo de los fieles difuntos, es una de las vía principales que lleva o saca del panteón General.

Vecinos están seguros que las calles deterioradas no existen o no la conocen, mucho menos transitado, encargados con el poder de ordenar rehabilitar un ejemplo en donde la destrucción luce todo su ser en cuatro calles a un tris de ser declaradas en fuera de servicio, por la comunidad residente.

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