PASANDO LISTA DE PRESENTE

Raúl MALDONADO ZURITA*

 

*Delincuentes con placa

*La vergüenza como azote

Oaxaca, Oaxaca, Jueves 01 de Febrero, 2018.- PASANDO LISTA DE PRESENTE en el aula de la vida para recordar la obra del Premio Nobel de Literatura Octavio Paz en su “Laberinto de la Soledad”. “En nuestro lenguaje diario hay un grupo de palabras prohibidas, secretas, sin contenido claro y a cuya mágica ambigüedad confiamos la expresión de las más brutales o sutiles de nuestras emociones y reacciones… Palabras que no dicen nada y dicen todo… Esa palabra es nuestro [como mexicanos] santo y seña… Por ella nos reconocemos entre extraños… Conocerla, usarla, arrojándola al aire como un juguete vistoso o haciéndola vibrar como un arma afilada, es una manera de afirmar nuestra mexicanidad.”

“¡Eso es no tener madre!”, pronunciaba en el 2008, Nelson Vargas, ex director de CONADE, ante el no hay nada por parte de las autoridades, en las investigaciones para esclarecer el secuestro de su hija Silvia Vargas, quien finalmente fue asesinada.

Estas palabras prohibidas, (“me salió del alma”, dijo días después el ex director de CONADE,) palabras que no dicen nada y lo dicen todo: resentimiento generalizado, desconfianza colectiva, miedo, impotencia, dolor… Eso es lo que la sociedad siente contra los policías, ya sean municipales, estatales, o federales.

Son ellos de quien se tiene que cuidar. Tienen su charola, como garantía para delinquir con impunidad. Los 43 jóvenes de Ayotzinapa, Guerrero, fueron torturados, y asesinados por policías municipales. A diario nos enteramos por los diarios, la televisión o radio de atropellos cometidos por policías.

Fueron los policías de la Ciudad de México, quienes golpearon y desaparecieron a Marco Antonio Sánchez Flores, el pasado 23 de enero, quien había sido visto por última vez en el paradero del Metro Rosario, en la Ciudad de México.

Se sabe que los delincuentes con charola, perdón… los policías desconectaron la cámara de la patrulla en la que transportan al joven de 17 años de edad; dos policías están ilocalizables. ¿Por qué se esconden?

Afortunadamente después de cinco días el joven preparatoriano apareció con vida. Lo malo, que su madre no lo reconoce: “desconozco a mi hijo. Lo veo con el cuerpo de Marco, pero con la actitud del demonio o de un ser al que transformaron. No sé qué le hicieron, qué le dieron, pero está muy mal”. La vida cambia en segundos. ¿Qué le hicieron a Marco?

Las policías del país siguen infiltradas, dedicas al secuestro, extorción, robo… Los controles de confianza en la Ciudad de México fracasaron, si es que se aplicaron. La megalópolis, es el centro de la delincuencia, aunque no se quiera reconocer.

Mientras sabemos la verdad histórica, y sea hace justicia, las palabras de Montesquieu, ponen el castigo: “sigamos el ejemplo de la naturaleza, que ha dado a los hombres la vergüenza como azote y sea la mayor parte de la pena la infamia de tener que sufrirla”

 

*PREMIO ESTATAL DE LA JUVENTUD BICENTENARIO 2010, MAESTRÍA EN LITIGACIÓN EN JUICIOS ORALES.

 

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